Cinco grandes plataformas europeas de pago acordaron integrar sus sistemas bajo una nueva infraestructura común con sede en Madrid.
Europa avanza en la construcción de una red de pagos propia y transfronteriza con el objetivo de reducir su dependencia de sistemas internacionales como Visa y Mastercard y reforzar su autonomÃa financiera.
Bancomat, Bizum, EPI/Wero, SIBS-MB WAY y Vipps MobilePay anunciaron la creación de European Network for Payments (ENP), una nueva entidad con sede en Madrid que tendrá a su cargo la interoperabilidad entre las principales soluciones de pago domésticas y regionales del continente.
La iniciativa parte de un memorando de entendimiento firmado en febrero de 2026 y busca conectar plataformas que ya cuentan con una amplia base de usuarios, sin reemplazarlas ni obligar a los consumidores a adoptar una nueva aplicación. En conjunto, los sistemas participantes alcanzan a unos 130 millones de personas en 13 paÃses europeos, equivalentes a más del 70% de la población combinada de la Unión Europea y Noruega.
El modelo se apoyará en un hub común de interoperabilidad que permitirá que los usuarios continúen utilizando sus aplicaciones habituales, pero puedan efectuar operaciones más allá de sus fronteras nacionales.
La implementación será gradual. La primera etapa estará centrada en pagos persona a persona, seguida por operaciones de comercio electrónico y, posteriormente, pagos presenciales en puntos de venta. El objetivo es que la infraestructura alcance plena capacidad transfronteriza durante 2027.
Para el mercado europeo, el proyecto responde a una debilidad histórica: la fragmentación. Sistemas como Bizum en España, Bancomat en Italia o MB WAY en Portugal tienen una fuerte implantación local, pero hasta ahora han tenido un alcance limitado fuera de sus respectivos mercados.
La nueva red busca resolver ese problema sin eliminar las marcas existentes. Cada plataforma conservará su identidad y su experiencia de usuario, mientras ENP proporcionará el marco técnico y operativo necesario para que puedan comunicarse entre sÃ.
La iniciativa también se inscribe en un debate más amplio sobre soberanÃa de pagos. Según datos del Banco Central Europeo, los esquemas internacionales procesaron alrededor del 61% de los pagos con tarjeta en la eurozona en 2022. Además, 13 paÃses de la Unión Europea dependÃan completamente de redes internacionales para las transacciones con tarjeta.
Ese escenario ha cobrado mayor relevancia en un contexto de tensiones geopolÃticas y de creciente preocupación por el control de infraestructuras consideradas crÃticas.
La nueva red no implica, sin embargo, la salida de Visa o Mastercard del mercado europeo. Ambas compañÃas mantienen una presencia dominante y han anunciado nuevas inversiones en infraestructura dentro de la región. Visa, por ejemplo, comunicó este año una inversión adicional de 500 millones de euros durante la próxima década, incluyendo un nuevo centro de procesamiento de datos en la eurozona. Mastercard, por su parte, anunció inversiones en centros de datos y defendió su papel como red global con operación local en Europa.
La ENP convivirá además con otro proyecto estratégico: el euro digital, impulsado por el Banco Central Europeo. Desde la industria sostienen que ambas iniciativas podrÃan ser complementarias en lugar de excluyentes.
El desafÃo ahora será alcanzar una escala suficiente entre consumidores y comercios para que la red resulte sostenible. Sus socios fundadores asumirán inicialmente los costos de operación mientras aumenta la adopción y se incorporan potencialmente otros sistemas europeos.
