La capital argentina busca prácticamente duplicar su actual volumen de turismo extranjero y cerrar 2026 con 2,8 millones de visitantes internacionales.
Buenos Aires elevó su apuesta por el turismo receptivo y se fijó como meta alcanzar alrededor de 5 millones de visitantes internacionales por año durante la próxima década, un objetivo que obligará a ampliar de manera significativa su conectividad, infraestructura y capacidad de atracción de grandes eventos.
La meta fue planteada por Valentín Díaz Gilligan, presidente del Ente de Turismo de la Ciudad de Buenos Aires, quien señaló que el primer desafío será recuperar durante 2026 los niveles registrados dos años antes.
La expectativa es cerrar este año con cerca de 2,8 millones de turistas extranjeros, luego de los 2,6 millones contabilizados en 2025. Durante los primeros meses de 2026, la ciudad habría recibido alrededor de 1,6 millones de visitantes internacionales, con un crecimiento interanual cercano al 19%.
Brasil continúa siendo el principal mercado emisor hacia la capital argentina, seguido por Estados Unidos y Uruguay, una composición que refleja tanto la importancia del turismo regional como el peso de los mercados de larga distancia.
Uno de los puntos centrales de la estrategia será la conectividad aérea. “La única forma de crecer es con más vuelos”, sostuvo Díaz Gilligan, al destacar que la mayor parte de las llegadas internacionales se produce por vía aérea.
El desafío será, por lo tanto, sumar frecuencias y nuevas rutas desde mercados regionales y de larga distancia, una variable especialmente relevante para una ciudad que compite con otros grandes destinos urbanos de América Latina.
El crecimiento de Buenos Aires también puede tener impacto en la conectividad regional y en la competencia por atraer viajeros internacionales hacia el Cono Sur, especialmente en mercados como Brasil, Estados Unidos y Europa.
La segunda gran apuesta de la ciudad pasa por los eventos deportivos, culturales y de entretenimiento. Buenos Aires viene utilizando esta herramienta como parte de su estrategia turística, bajo la premisa de que los grandes espectáculos no solo atraen visitantes, sino que también generan gasto en hotelería, gastronomía, transporte y servicios.
En esa agenda aparece el MotoGP previsto para abril de 2027, mientras el gobierno porteño mantiene la aspiración de sumar en el futuro una fecha de Fórmula 1.
El horizonte señalado por las autoridades apunta a 2028 o 2029, aunque una eventual llegada de la categoría dependerá de acuerdos posteriores y de la adecuación del Autódromo de Buenos Aires, donde ya se iniciaron obras de actualización.
La estrategia turística también contempla el crecimiento del segmento de cruceros, que actualmente mueve alrededor de medio millón de pasajeros por año. Para expandir esta actividad, el Ente de Turismo identifica como prioridad mejorar la infraestructura portuaria y aumentar la capacidad de recepción.
A esto se suma el turismo de reuniones, otro de los segmentos considerados estratégicos por su capacidad para generar viajes durante todo el año y reducir la estacionalidad.
La gastronomía también ocupa un lugar relevante dentro del posicionamiento de Buenos Aires, especialmente como elemento diferenciador frente a otros destinos urbanos de la región.
La nueva meta supera además el objetivo que la ciudad había planteado anteriormente a través de Visit Buenos Aires, cuya estrategia internacional contemplaba alcanzar 4,3 millones de turistas extranjeros anuales en un plazo de ocho años. Ahora, el desafío es ir un paso más allá y acercarse a los 5 millones.
