El gasto turístico alcanzó US$119.800 millones en mayo, sin embargo, la asociación advierte una pérdida de dinamismo en tráfico aéreo, demanda hotelera, alquileres de corto plazo y llegadas internacionales.
La industria turística de Estados Unidos muestra un escenario de recuperación desigual. De acuerdo con la más reciente actualización del U.S. Travel Insights Dashboard, publicada por la U.S. Travel Association, el gasto en viajes creció 3,8% interanual en mayo, hasta alcanzar US$119.800 millones, pese a que casi todos los indicadores de volumen mostraron señales de debilitamiento.
El informe plantea una diferencia clave para las empresas del sector: los ingresos continúan aumentando, pero el movimiento que llena aviones, hoteles, alojamientos temporales y espacios para eventos está perdiendo fuerza. Esta brecha presiona la ocupación, los factores de carga y el rendimiento, aun cuando la demanda medida en dólares todavía parece firme.
El segmento internacional sigue siendo el punto más débil. Las llegadas desde mercados de ultramar cayeron 6,5% frente al año anterior, una baja menor que la de abril, cuando el retroceso había sido de 14,1%. Sin embargo, U.S. Travel advierte que parte de esa mejora responde al efecto calendario de Semana Santa, por lo que abril y mayo deben leerse en conjunto.
Otro factor de preocupación es el aumento en los tiempos de espera para visas. Según el reporte, los solicitantes en India enfrentaron demoras de hasta 221 días, mientras que el promedio global llegó a 112 días, un obstáculo relevante para la recuperación del turismo receptivo hacia Estados Unidos.
El turismo corporativo doméstico aparece como el segmento más sólido del mes. El ritmo de reservas hoteleras de empresas se ubicó 6,8% por encima del año anterior para julio, 10,3% para agosto y 13,6% para septiembre, anticipando una base más firme de demanda corporativa hacia el otoño boreal.
En viajes de ocio dentro del país, el comportamiento fue más estable, aunque con cierta cautela del consumidor. La intención de viajar durante los próximos seis meses bajó a 89%, mientras que la proporción de personas que consideró que era un buen momento para gastar en ocio descendió de 34% en abril a 31,6% en mayo.
El segmento de grupos y reuniones entregó señales mixtas. La demanda se mantuvo 4,5% por encima del promedio 2023-2025, aunque con menor impulso que en el mes anterior. Al mismo tiempo, aumentó a 35% la proporción de planificadores de reuniones con una visión más optimista sobre la recuperación, y la reserva de nuevos eventos pasó a ser su principal foco.
El reporte también identifica presiones comunes para todos los segmentos. Los precios de viajes siguen elevados, con componentes como tarifas aéreas, transporte y combustibles por encima del año anterior, lo que ayuda a sostener los ingresos. En paralelo, el mercado laboral del ocio y la hospitalidad continúa sumando empleos, aunque la tasa de desempleo del sector subió a 5,8%.
