El Concejo Municipal aprobó una legislación que pondrĆ” fin a una actividad turĆstica con mĆ”s de 150 aƱos de historia. La medida, prevista para entrar en vigor el 1 de junio de 2028, responde a preocupaciones por la seguridad de los visitantes y el bienestar de los animales.
Nueva York se prepara para despedirse de una de las experiencias turĆsticas mĆ”s tradicionales de Central Park: los paseos en carruajes tirados por caballos. El Concejo Municipal aprobó una legislación que establece la eliminación progresiva de esta actividad, con fecha lĆmite para su funcionamiento regular el 31 de mayo de 2028.
La iniciativa, conocida como Romanch’s Law, fue aprobada por 40 votos a favor y siete en contra, con dos abstenciones, despuĆ©s de aƱos de discusiones entre autoridades, organizaciones defensoras de los animales y representantes de los trabajadores.
La decisión supone un cambio significativo para la oferta turĆstica de Manhattan, donde los carruajes han formado parte del paisaje de Central Park desde el siglo XIX y se convirtieron en una atracción popular entre visitantes nacionales e internacionales.
Sin embargo, la actividad ha enfrentado cuestionamientos crecientes por las condiciones de trabajo de los caballos y los riesgos asociados con su circulación en un espacio que recibe decenas de millones de personas cada año.
Un accidente fatal aceleró la decisión
El debate sobre los carruajes adquirió mayor relevancia despuĆ©s de la muerte de Romanch Mahajan, un turista de 18 aƱos procedente de India, ocurrida el 17 de junio de 2026. El joven sufrió un accidente cuando el caballo que tiraba del carruaje en el que viajaba junto a su familia se descontroló. Durante el incidente, el vehĆculo chocó con otro carruaje y volcó.
El episodio reactivó las demandas para revisar la continuidad de una actividad que acumulaba antecedentes de accidentes y cuestionamientos relacionados con la seguridad de pasajeros, conductores y animales.
De acuerdo con Central Park Conservancy, la organización responsable de la conservación y gestión del parque, durante los 13 meses anteriores al accidente se habĆan registrado otros ocho incidentes relacionados con carruajes.
La muerte del turista dio nombre al proyecto legislativo que finalmente consiguió el respaldo necesario para su aprobación.
Julie Menin, presidenta del Concejo Municipal de Nueva York, vinculó la decisión con la necesidad de proteger a los visitantes y adaptar el funcionamiento de Central Park a las condiciones actuales de la ciudad.
El parque recibe mÔs de 40 millones de visitas anuales y es utilizado por peatones, ciclistas, corredores y otros usuarios que comparten sus espacios de circulación.
Una tradición turĆstica que comenzó en 1858
Los carruajes tirados por caballos comenzaron a circular en Central Park en 1858, cuando estos vehĆculos todavĆa formaban parte de los medios de transporte habituales de Nueva York. Con el crecimiento de la ciudad y la transformación de sus sistemas de movilidad, la actividad pasó a convertirse en una experiencia recreativa y turĆstica.
Durante dƩcadas, los paseos en carruaje estuvieron asociados con las imƔgenes tradicionales del parque, especialmente en las inmediaciones de sus accesos mƔs conocidos.
Para numerosos visitantes, el recorrido representaba una manera de conocer parte de Central Park mediante una experiencia vinculada con la historia de la ciudad.
No obstante, el aumento de la circulación de personas y vehĆculos dentro y alrededor del parque, sumado a las preocupaciones por el bienestar animal, modificó progresivamente la percepción pĆŗblica de la actividad.
Organizaciones de protección animal y algunos funcionarios municipales habĆan solicitado durante aƱos su eliminación, mientras los operadores defendĆan su continuidad como parte del patrimonio turĆstico neoyorquino.
Qué establece la nueva legislación
La norma aprobada, identificada como Romanch’s Law, contempla la eliminación progresiva de las licencias vinculadas con la operación comercial de carruajes tirados por caballos.
Las autorizaciones vigentes expirarĆ”n definitivamente el 31 de mayo de 2028 y, desde el dĆa siguiente, quedarĆ” prohibido ofrecer paseos comerciales regulares mediante este tipo de vehĆculos.
El proyecto prevƩ excepciones limitadas para determinadas actividades temporales, como producciones audiovisuales, bodas, desfiles y otros eventos especiales, siempre sujetas a permisos y evaluaciones de seguridad.
La legislación también establece medidas para proteger a los caballos que dejarÔn de utilizarse en la actividad. Antes del 1 de junio de 2027, los propietarios deberÔn certificar que los animales no serÔn vendidos ni transferidos para sacrificio u otros fines considerados incompatibles con las disposiciones de protección establecidas.
Las autoridades deberÔn colaborar en la búsqueda de alternativas de retiro y cuidado, mientras que los propietarios podrÔn conservar a sus animales si asà lo desean.
Uno de los puntos mĆ”s controvertidos de la decisión es su impacto sobre los trabajadores que dependen de los paseos turĆsticos. El sector cuenta con mĆ”s de 150 conductores, muchos de los cuales han desarrollado su actividad durante aƱos y consideran que la eliminación del servicio amenaza su principal fuente de ingresos.
El sindicato Transport Workers Union, que representa a estos trabajadores, expresó su oposición a la prohibición y cuestionó la ausencia de garantĆas económicas concretas para quienes deberĆ”n abandonar el negocio.
Sus representantes sostienen que podrĆan haberse implementado nuevas medidas de seguridad y capacitación en lugar de eliminar completamente la actividad.
La organización también advirtió sobre la posibilidad de recurrir a acciones judiciales contra la medida. El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, manifestó su apoyo a la eliminación de los carruajes, aunque subrayó la importancia de establecer mecanismos que protejan a los trabajadores afectados.
