Viajeros a Australia enfrentarán controles de estadía más estrictos 

El Gobierno australiano anunció más agentes de fiscalización y nuevas plazas de detención para quienes permanezcan en el país sin una visa válida.

Australia anunció un endurecimiento de los controles sobre extranjeros que permanezcan en el país una vez vencido el período autorizado por su visa, una medida que también tendrá impacto sobre quienes ingresen por motivos turísticos.

El nuevo esquema considera mayor fiscalización, más personal destinado a control migratorio y un aumento de la capacidad de detención para actuar sobre los llamados visa overstayers, es decir, personas que continúan en territorio australiano después de que su permiso de permanencia haya expirado.

El ministro del Interior e Inmigración, Tony Burke, informó la incorporación de 100 nuevos agentes de control y 250 plazas adicionales de detención, como parte de un paquete más amplio destinado a reforzar el cumplimiento de las condiciones migratorias y reducir la migración neta.

Burke señaló que la política busca recuperar mecanismos de fiscalización utilizados antes de 2015 y precisó que la estrategia no contempla operativos masivos, sino una aplicación más estricta de las normas ya existentes.

El anuncio incluye expresamente a quienes ingresan a Australia con visas temporarias, entre ellas las de turismo.

El ministro adjunto de Asuntos Exteriores, Matt Thistlethwaite, explicó que los visitantes que superen el plazo autorizado podrán ser trasladados a centros de detención migratoria antes de ser retirados del país.

En el caso de los viajeros chilenos, el cambio refuerza la importancia de revisar con atención la fecha de vencimiento, el tiempo máximo de permanencia y las condiciones particulares de cada visa antes de organizar una estadía en Australia.

La nueva política no modifica por sí misma la duración de las visas turísticas, pero sí aumenta las consecuencias y la fiscalización para quienes permanezcan más allá del período permitido.

De acuerdo con las estimaciones oficiales, actualmente existirían cerca de 77.000 personas en Australia sin una visa válida, considerando distintas categorías migratorias.

El endurecimiento de los controles se produce además en medio de una estrategia del Gobierno para reducir la migración neta. En los doce meses hasta marzo de 2026, este indicador se ubicó en torno a 292.000 personas, mientras el objetivo oficial apunta a reducirlo a unas 225.000 al año.

Las nuevas medidas forman parte de una revisión más amplia del sistema migratorio, que también contempla modificaciones para estudiantes internacionales, titulares de visas Working Holiday y personas que buscan cambiar su categoría migratoria mientras permanecen dentro del país.

El anuncio generó preocupación en parte del sector turístico australiano. Erin McLeod, directora ejecutiva del Australian Tourism Industry Council, advirtió que una política más estricta en materia de detención podría afectar la percepción de Australia como destino receptivo.

También se plantearon cuestionamientos desde organizaciones vinculadas con derechos de migrantes y refugiados, particularmente por el uso de centros de detención y por el enfoque que podría adquirir la nueva fiscalización.

El Gobierno, sin embargo, sostiene que la iniciativa apunta al cumplimiento de las reglas migratorias y no a restringir el turismo.