El circuito fue inhabilitado desde el 3 de agosto durante al menos 40 dĂas. Las estructuras metĂĄlicas serĂĄn retiradas y almacenadas preventivamente para evitar daños como los causados por la crecida de 2023.
El Parque Nacional IguazĂș, en el lado argentino, cerrĂł desde este lunes 3 de agosto el acceso a la Garganta del Diablo, el circuito mĂĄs concurrido de las Cataratas del IguazĂș, como parte de un operativo preventivo ante las previsiones de nuevas crecidas del rĂo.
La medida tendrĂĄ una duraciĂłn inicial estimada de 40 dĂas y contempla el desmontaje de las pasarelas y barandas metĂĄlicas que conducen hasta el principal salto del parque. Las estructuras serĂĄn trasladadas a depĂłsitos seguros hasta que los informes hidrolĂłgicos indiquen que disminuyĂł el riesgo.
La reapertura, sin embargo, no tiene una fecha definitiva. Una vez superado el perĂodo de mayor peligro, serĂĄ necesario reinstalar los tramos retirados, controlar las estructuras y verificar que existan condiciones seguras para el ingreso de turistas. Por ese motivo, los 40 dĂas deben entenderse como un plazo operativo estimado y no como una fecha confirmada para volver a habilitar el recorrido.
La decisiĂłn fue adoptada por la AdministraciĂłn de Parques Nacionales y la concesionaria IguazĂș Argentina S.A. a partir de pronĂłsticos meteorolĂłgicos y anĂĄlisis sobre el comportamiento de la cuenca superior del rĂo IguazĂș, situada principalmente en territorio brasileño.
Los reportes citados por las autoridades anticipan posibles aumentos importantes del caudal durante septiembre y octubre, en un contexto de proyecciones meteorológicas asociadas con el fenómeno El Niño-Oscilación del Sur. El seguimiento incluye las precipitaciones en el sur de Brasil y la información proporcionada por organismos y empresas encargados de administrar las represas ubicadas aguas arriba.
Durante julio, el caudal del rĂo presentĂł fuertes oscilaciones debido a las lluvias registradas en Brasil. En algunos momentos se acercĂł a los 10.000 metros cĂșbicos por segundo, frente a un promedio habitual de aproximadamente 1.500 metros cĂșbicos por segundo. La situaciĂłn ya habĂa obligado a realizar cierres temporales y a rebatir las barandas del balcĂłn de la Garganta del Diablo.
A diferencia de esas interrupciones breves, el nuevo operativo busca retirar anticipadamente una parte importante de la infraestructura. De esta forma, las autoridades intentan evitar que la fuerza del agua arrastre los mĂłdulos y provoque una clausura prolongada.
La principal referencia para adoptar la medida es la crecida extraordinaria de octubre de 2023. En aquella oportunidad, el rĂo destruyĂł o desplazĂł 79 tramos de las pasarelas que comunican la estaciĂłn del Tren EcolĂłgico con el balcĂłn de la Garganta del Diablo.
El circuito quedĂł cerrado durante alrededor de nueve meses mientras se recuperaban las estructuras arrastradas, se fabricaban nuevos componentes y se reconstruĂan cerca de 1.200 metros de pasarelas. La reapertura se produjo en julio de 2024, despuĂ©s de una de las intervenciones de infraestructura mĂĄs importantes realizadas en el ĂĄrea turĂstica del parque.
El cierre afecta exclusivamente al circuito de la Garganta del Diablo. Los visitantes podrån continuar recorriendo el Circuito Superior, el Circuito Inferior, el Sendero Verde, el Sendero Macuco, el Centro de Visitantes Yvyrå Retå y el espacio interpretativo Territorio Yaguareté.
El Tren EcolĂłgico de la Selva tambiĂ©n continuarĂĄ funcionando, aunque su operaciĂłn y el acceso a determinadas estaciones podrĂĄn ajustarse a las tareas de desmontaje y a las condiciones del rĂo.
