La ciudad inició una nueva intervención sobre el emblemático piso del Octágono, desgastado por décadas de visitantes que giran sobre el mosaico buscando buena fortuna.
Milán volvió a poner manos a la obra sobre uno de sus símbolos más fotografiados —y pisoteados— del centro histórico: el mosaico del toro en la Galleria Vittorio Emanuele II, protagonista de una de las supersticiones urbanas más famosas de Italia. La tradición es conocida por cualquiera que haya pasado por el “salón” comercial que conecta la Piazza del Duomo con la Piazza della Scala: hacer un giro sobre los talones justo sobre los genitales del animal para atraer la suerte y, según la leyenda, asegurar el regreso a la ciudad.
El problema es que la buena suerte, a fuerza de repetirse miles de veces al día, deja marcas. Tras décadas de roces constantes, la superficie del mosaico —en especial el punto donde se concentra el ritual— se fue deteriorando hasta requerir una nueva restauración. Desde hace algunos días, trabajadores instalaron una barrera de protección alrededor del sector para permitir la intervención sin que el flujo de visitantes siga profundizando el daño.
Desde el municipio, los concejales Emmanuel Conte y Marco Granelli explicaron que el desgaste es consecuencia directa del uso intensivo: “Cada día miles de personas realizan el famoso giro sobre los talones. El punto de la suerte de la Galleria se ha ido desgastando con el tiempo”, señalaron en un comunicado.
La Galleria Vittorio Emanuele II —construida entre 1865 y 1877— es una pieza clave del imaginario milanés: su gran bóveda de vidrio, su arquitectura decimonónica y su perfil de lujo la convirtieron en una postal permanente. En su Octágono central, el piso reúne cuatro mosaicos que representan escudos de ciudades vinculadas al Reino de Italia. Allí conviven el “torino” (Turín), una loba que alude a Roma, un lirio por Florencia y la cruz roja de Milán. Con el tiempo, el toro terminó llevándose casi toda la atención.
La intervención actual, según se informó, contempla retirar las partes dañadas, consolidar la base, instalar piezas de reemplazo y luego unir y pulir el área intervenida.
