En su cita anual en Santiago, la entidad combinó un recorrido sensorial con audĆfonos y muestras gastronómicas, y luego abrió una rueda de negocios entre agencias y proveedores colombianos.
En el piso 3 del Mercado Urbano Tobalaba (MUT), en el lĆmite entre Providencia y Las Condes, ProColombia realizó una nueva edición de su Workshop Colombia en Chile, encuentro que la oficina suele organizar una vez al aƱo y que congrega a hoteles, DMCs, aerolĆneas y otros prestadores de servicios del paĆs cafetero con el canal de ventas chileno.
La jornada apostó por un formato que buscó diferenciarse desde el inicio. Antes del clĆ”sico cara a cara comercial, los asistentes participaron de una āexperiencia por estacionesā: un circuito en el que cada presentación se escuchaba mediante audĆfonos y se enfocaba en un Ć”rea turĆstica de Colombia, acompaƱada de una muestra gastronómica asociada a cada zona. La idea fue poner en primer plano la diversidad territorial del destino, apelando no solo al relato, sino tambiĆ©n a los sabores como herramienta de inspiración para el agente de viajes.


āHoy estamos en nuestro workshop de turismo, que es la actividad mĆ”s grande de turismo que hacemos en el aƱo en Chileā, explicó Tatiana Quintero, directora de la oficina de ProColombia en Chile. La ejecutiva detalló el alcance de la convocatoria: āInvitĆ”bamos a todos nuestros aliados chilenos, a las agencias, a los operadores, a las aerolĆneas, a que nos acompaƱen a reunirse con nuestros empresarios colombianos que vienen a presentar su ofertaā.
La delegación, segĆŗn indicó Quintero, llegó con representación amplia del ecosistema turĆstico colombiano. āTenemos empresarios de todas las regiones, tambiĆ©n operadores, tenemos hoteles, es muy variada la representación que traemosā, seƱaló, subrayando que este workshop funciona como el principal punto de encuentro del aƱo para actualizar productos, reconectar redes y abrir conversaciones comerciales con foco en ventas.
Tras el recorrido inmersivo, el evento avanzó hacia el segundo bloque: el workshop propiamente tal, donde agencias de viajes y operadores pudieron reunirse con los proveedores para revisar programas, condiciones, novedades y oportunidades de trabajo conjunto. El formato buscó capitalizar la energĆa de la experiencia inicial y traducirla a una instancia concreta de negociación y planificación.
La elección del MUT como sede tambiĆ©n fue parte del planteamiento. Con un espacio abierto y cómodo para la circulación, el lugar permitió montar estaciones, habilitar degustaciones y luego pasar a la dinĆ”mica de reuniones sin perder ritmo. Quintero valoró el marco de esta edición y el momento de reencuentro con el mercado: āEstamos muy contentos con la convocatoria. Este aƱo es muy especial porque es el primer evento grande que hacemosā.
En la misma lĆnea, la directora destacó el esfuerzo por renovar el formato y reforzar la narrativa paĆs: āDesde el aƱo pasado hemos querido hacer todos los aƱos algo muy diferente que muestre esa diversidad y esa belleza de Colombia, que es precisamente la razón de llamarnos el paĆs de la bellezaā.
Con esa mezcla de inspiración y negocio, el workshop cerró como una vitrina prĆ”ctica para el trade chileno: un recordatorio de que Colombia se vende por regiones, por experiencias y por producto, pero tambiĆ©n por la capacidad de su oferta turĆstica de adaptarse al viajero que hoy busca variedad, identidad y propuestas cada vez mĆ”s segmentadas.
