El descenso en el tránsito por el Paso Los Libertadores alcanzó casi al 27% y responde a factores económicos, seguridad y cambios en las preferencias turísticas.
Durante los primeros nueve días de enero de 2026 se registró una disminución del 26,9% en la cantidad de argentinos que cruzaron a Chile a través del Paso Internacional Los Libertadores, en comparación con el mismo período del año anterior. El dato marca un retroceso en el flujo turístico tras el récord alcanzado en 2025, cuando se vivió una temporada de alto movimiento fronterizo.
Entre el 1 y el 9 de enero, ingresaron al país 52.414 argentinos, cifra que, aunque aún supera en un 20,6% el volumen de 2024, refleja una “normalización” del fenómeno que el año pasado había mostrado un crecimiento excepcional del 65%. La caída responde a diversos factores, entre ellos el complejo escenario económico argentino, la percepción de inseguridad en algunas ciudades chilenas y el surgimiento de destinos alternativos.
En lo económico, la fuerte depreciación del peso argentino frente al dólar y al peso chileno ha impactado en el poder adquisitivo de las familias. La cotización del dólar oficial en Argentina supera los $1.490 ARS, mientras que $1.000 CLP cuestan aproximadamente $1.655 ARS, lo que ha encarecido los gastos para los turistas trasandinos.
Además, hechos recientes de inseguridad registrados en Santiago y otras zonas turísticas han generado inquietud entre potenciales visitantes argentinos. Casos como el asalto armado a una familia en ruta y una estafa masiva en Reñaca, que afectó a más de 200 turistas, han tenido repercusión mediática, afectando la percepción de seguridad del destino.
El tránsito diario por el paso mostró una tendencia decreciente desde el 3 de enero —fecha con mayor cantidad de egresos, con 9.365 personas— hasta el día 7. El 8 de enero no se reportaron cifras oficiales, mientras que el 9 se registraron 5.926 egresos. Las demoras, sin embargo, han sido considerablemente menores que en años anteriores, promediando entre dos y tres horas, gracias a la agilización de trámites aduaneros.
Por otro lado, el turismo emisivo argentino ha comenzado a diversificarse. En noviembre de 2025, datos oficiales mostraron un crecimiento del interés por destinos limítrofes como Brasil, que superó levemente a Chile en las preferencias. A su vez, sectores de mayor poder adquisitivo optaron por viajar al Caribe, Estados Unidos o la costa atlántica argentina.
El cambio en la dinámica fronteriza entre Chile y Argentina plantea nuevos desafíos para el turismo en la zona central del país, particularmente en regiones como Valparaíso y Metropolitana, donde el turismo de compras y de playa tiene amplia influencia del visitante argentino.

