El Gobierno peruano anunció que la mayoría de los feriados nacionales pasarán a celebrarse los viernes a partir de 2027, con el objetivo de generar fines de semana largos previsibles y favorecer los viajes dentro del país.
El Gobierno de Perú anunció una modificación significativa en el calendario de feriados que comenzará a aplicarse en 2027 y que tendrá al turismo interno entre sus principales beneficiarios. Los días festivos nacionales serán trasladados a los viernes, de manera de concentrar los descansos en fines de semana largos y evitar interrupciones laborales a mitad de semana.
La decisión fue anunciada por el ministro de Economía y Finanzas, Elmer Cuba, al presentar los primeros lineamientos económicos de la administración de la presidenta Keiko Fujimori, quien asumió el Gobierno el pasado 28 de julio.
El Ejecutivo no pretende aumentar ni reducir el número total de feriados. La intención, explicó Cuba, es reorganizarlos para obtener mayores beneficios tanto para la actividad turística como para la productividad de las empresas.
La modificación incluso podría comenzar a aplicarse a algunos feriados durante los últimos meses de 2026, aunque la implementación general está prevista para el próximo año.
La regla tendrá tres excepciones. Continuarán celebrándose en su fecha correspondiente Año Nuevo, Navidad y el 28 de julio, día en que Perú conmemora su Independencia y que constituye una de las principales fechas del calendario cívico nacional. El resto de los feriados podrá desplazarse al viernes más conveniente, generando así períodos de descanso de tres días de manera programada.
El cambio significa que aquellos feriados que actualmente caen un martes, miércoles o jueves dejarían de interrumpir la semana laboral en esos días y se integrarían al fin de semana.
Uno de los argumentos centrales del Gobierno peruano es el efecto que la medida podría generar sobre el turismo interno. Según explicó Cuba, disponer con anticipación de un calendario de fines de semana largos permitirá que los ciudadanos planifiquen mejor sus viajes y que las empresas vinculadas al turismo puedan anticipar sus necesidades de personal y servicios.
Para hoteles, restaurantes, empresas de transporte, operadores turísticos y destinos regionales, la concentración de los feriados en viernes también permitiría prever con mayor precisión los períodos de mayor demanda.
La medida podría tener especial impacto en destinos que dependen del mercado doméstico y de viajes de corta duración, ya que tres días consecutivos de descanso amplían las posibilidades de desplazamiento desde Lima y otras grandes ciudades hacia regiones cercanas.
