El país recibió 529.018 visitantes procedentes de Europa, Norteamérica, Asia y Oceanía entre enero y junio de 2026, la cifra más alta desde que comenzó la serie en 2013. El aumento de estos mercados contrastó con el retroceso del flujo argentino.
Chile alcanzó un récord en la llegada de turistas provenientes de mercados de larga distancia durante el primer semestre de 2026, resultado que refuerza la estrategia de diversificar el turismo receptivo y atraer visitantes con estadías más prolongadas y mayores niveles de gasto.
Entre enero y junio ingresaron al país 529.018 viajeros desde Europa, Norteamérica, Asia y Oceanía, un 13,9% más que en igual periodo de 2025. Se trata del registro más alto de la serie disponible desde 2013 y supera las 519.905 llegadas contabilizadas en el primer semestre de 2019, antes de la pandemia.
Las cifras forman parte de la segunda edición de Pulso Turismo, informe elaborado por la Subsecretaría de Turismo para analizar la evolución de la actividad, el empleo sectorial y el comportamiento de los principales mercados internacionales. Los mayores incrementos se observaron en Australia, con un alza de 80,1%; Polonia, con 32,1%; China, con 28%; Estados Unidos, con 11,5%; Canadá, con 10,8%; e Inglaterra, con 10,6%.
La subsecretaria de Turismo, María Paz Lagos, sostuvo que el resultado confirma el potencial del país para fortalecer su presencia en mercados estratégicos de mayor gasto. “Si bien enfrentamos una disminución importante en las llegadas desde Argentina, Chile alcanzó el primer semestre un récord histórico de turistas provenientes de mercados de larga distancia. Esto confirma que existe un enorme potencial para diversificar nuestra oferta, aumentar el gasto turístico y seguir posicionando al país en mercados estratégicos”, señaló la autoridad.
El positivo desempeño de los mercados lejanos se produjo en un semestre marcado por una baja en el número total de visitantes extranjeros. Chile recibió 2.553.723 turistas internacionales durante los primeros seis meses del año, cifra que representa una disminución de 19,4% frente al mismo periodo de 2025. Los registros del Sistema de Información de Estadísticas en Turismo de Sernatur confirman que la contracción estuvo vinculada principalmente con el menor flujo por pasos fronterizos terrestres.
La baja fue explicada en gran medida por el comportamiento del mercado argentino, que durante 2025 había concentrado más de la mitad de las llegadas extranjeras al país. En ese año, Chile recibió 3.169.082 turistas durante el primer semestre, de los cuales 1.751.658 procedían de Argentina.
Sin embargo, la disminución de las llegadas no se habría traducido en una caída equivalente de los ingresos. Una estimación preliminar de la Subsecretaría de Turismo calculó que las divisas asociadas al turismo receptivo descendieron aproximadamente 7,7% durante el semestre, menos de la mitad del retroceso registrado en el número de visitantes.
La diferencia responde al nivel de gasto de los distintos mercados. Mientras un turista argentino registra un desembolso promedio estimado de US$299 por viaje, los visitantes de Estados Unidos gastan cerca de US$1.385 y los procedentes de Europa, alrededor de US$1.278. La Subsecretaría precisó que estos montos corresponden a un ejercicio analítico y no a las estadísticas oficiales definitivas.
Los antecedentes muestran que el crecimiento de los mercados de larga distancia puede contribuir a reducir la dependencia de los países fronterizos y distribuir mejor los beneficios económicos del turismo. El desafío será lograr que estos viajeros recorran más regiones, contraten experiencias locales y extiendan su permanencia en Chile.
El segundo Pulso Turismo también informó que las Actividades Características del Turismo registraron 660.390 personas ocupadas durante el trimestre móvil abril-junio de 2026, equivalentes al 7% del empleo nacional.
El número de trabajadores disminuyó solo 0,1% en doce meses, lo que refleja una estabilidad del empleo sectorial pese a la caída de las llegadas internacionales. Al comparar con 2024, la ocupación turística aumentó 4,1%, por encima del crecimiento de 0,9% observado en el total de trabajadores del país.
La formalización también mostró una leve mejora. Los empleos formales aumentaron 0,4% y llegaron a 455.340, mientras que la ocupación informal descendió 1,2%, hasta 205.050 personas. Actualmente, un 69% de quienes trabajan en actividades turísticas cuenta con una ocupación formal.
A nivel regional, las principales alzas se registraron en Magallanes y la Antártica Chilena, con 23,3%; O’Higgins, con 18,6%; Antofagasta, con 18,3%; y Tarapacá, con 15,6%. Fuera de la Región Metropolitana, el empleo turístico aumentó alrededor de 3,2%.
