Estatuto Laboral para el Turismo 

El proyecto busca adaptar la distribución de la jornada a la estacionalidad del turismo, sin aumentar el límite legal de horas ni reducir derechos laborales.

En el marco de la campaña “Modo Empleo”, el Gobierno presentó el proyecto de ley que crea un Estatuto Laboral para el Turismo, una iniciativa orientada a modernizar la regulación laboral del sector, responder a su alta estacionalidad y fortalecer el empleo formal en una industria presente en las 16 regiones del país.

El anuncio se realizó en el Cerro San Cristóbal, dentro del Parque Metropolitano de Santiago, con la participación de la subsecretaria de Turismo, María Paz Lagos; el subsecretario del Trabajo, Gustavo Rosende; y la subsecretaria de Vivienda y Urbanismo, Natalia Aguilar. La actividad contó además con representantes de los principales gremios turísticos, entre ellos Fedetur, ACHET, Hoteleros de Chile, Achiga, Chilesertur, ACHITUR, APROTUR y la Federación de Guías de Turismo.

La propuesta, impulsada por los ministerios de Economía, Fomento y Turismo y del Trabajo, busca entregar herramientas de planificación a empresas y trabajadores de un rubro que concentra su demanda en vacaciones, feriados, temporada estival, invierno y otros períodos de alta afluencia de visitantes. Según explicó el Ejecutivo, el proyecto no aumenta la jornada promedio anual ni modifica los límites establecidos por la ley, sino que cambia la forma en que esta puede distribuirse.

Entre sus principales medidas, el estatuto permitiría programar jornadas en ciclos de hasta 52 semanas, ampliar de 8 a 12 domingos consecutivos trabajables para determinadas actividades turísticas —manteniendo el total anual de descansos— y fortalecer mecanismos para compensar horas extraordinarias con días libres en períodos de menor demanda.

La subsecretaria María Paz Lagos sostuvo que el objetivo es aprovechar mejor los momentos de mayor actividad del sector y, al mismo tiempo, enfrentar problemas estructurales como la informalidad y la rotación laboral. Según indicó, la informalidad en turismo alcanza hoy cerca de 32%, mientras que la rotación llega a 38%.

“Este proyecto va a dar más certezas, mayor formalidad y va a potenciar un sector que va creciendo, que está presente en las 16 regiones y que esperamos se convierta en un gran motor para el desarrollo económico de nuestro país”, señaló la autoridad.

Lagos enfatizó que se trata de un “cambio de switch” que no depende solo de una subsecretaría o de un ministerio, sino de una tarea de Estado que debe involucrar a municipios, gobiernos regionales, grandes empresas y pymes. En esa línea, llamó a “contagiar” el modo empleo a todo el ecosistema turístico.

Desde el Ministerio del Trabajo, Gustavo Rosende aclaró que el proyecto no busca extender la jornada ordinaria, sino adaptar su distribución a una actividad que opera de manera distinta según la zona y la temporada.

“El turismo en invierno no es lo mismo que en verano; en el campo no es lo mismo que en la ciudad; en el norte no es lo mismo que en el sur, en el mar o en la montaña”, afirmó. Por ello, explicó, el Gobierno propone una mayor flexibilidad para un sector que requiere organizarse en períodos más amplios que las cuatro semanas actualmente consideradas para el promedio de jornada.

Rosende insistió en que la iniciativa respeta el avance hacia las 40 horas y mantiene las reglas sobre horas extraordinarias. También señaló que la Dirección del Trabajo tendrá un rol clave en la fiscalización para resguardar que la nueva distribución no afecte los derechos de los trabajadores.

La elección del Parque Metropolitano como escenario del anuncio tuvo un componente simbólico. La subsecretaria de Vivienda y Urbanismo, Natalia Aguilar, recordó que el recinto recibe más de 7,5 millones de visitas al año, de las cuales cerca de un 30% corresponde a turistas. Además, indicó que trabajadores vinculados a la red de parques administrada por el Minvu podrían verse indirectamente beneficiados por esta nueva regulación.

El proyecto fue valorado por los gremios turísticos, que venían planteando desde hace años la necesidad de un marco laboral diferenciado para una industria que trabaja cuando otros sectores descansan.

La presidenta ejecutiva de Fedetur, Mónica Zalaquett, afirmó que el turismo requiere reglas acordes a su realidad operacional. “Trabajamos fines de semana, trabajamos feriados y tenemos una marcada estacionalidad. Todo eso requiere que exista un espacio de adaptabilidad laboral, siempre cuidando y protegiendo los derechos de los trabajadores”, sostuvo.

Zalaquett agregó que la iniciativa puede contribuir a enfrentar la crisis de empleo, especialmente porque el turismo emplea mayoritariamente a mujeres y jóvenes, dos grupos que siguen mostrando mayores dificultades de inserción laboral.

Desde Achiga, su presidente Guillermo Prieto subrayó el peso de la gastronomía dentro de la industria. Según dijo, de los más de 700 mil puestos de trabajo asociados al turismo, cerca de la mitad corresponde a ese rubro. Por ello, valoró que el proyecto reconozca actividades que operan con horarios y turnos distintos a los de otros sectores económicos.

También desde el mundo de las agencias y operadores turísticos se destacó que la propuesta responde a un anhelo histórico. La presidenta ejecutiva de ACHET, Lorena Arriagada, planteó que avanzar hacia un estatuto sectorial permitiría armonizar la normativa chilena con la realidad de una industria que compite con destinos internacionales donde existen marcos laborales adaptados al turismo.

La iniciativa ingresará al Congreso con suma urgencia, según indicaron las autoridades durante la presentación. Aunque el detalle de las actividades incluidas deberá precisarse durante la tramitación y eventualmente mediante reglamento, el Ejecutivo adelantó que abarcará áreas directamente vinculadas al turismo, como hotelería, gastronomía, entretención, agencias, tour operadores y actividades conexas.

Para la industria, el debate legislativo será clave. El Gobierno espera que el proyecto contribuya a reducir la informalidad bajo la barrera del 30%, mejorar la estabilidad laboral y entregar mayor previsibilidad tanto a trabajadores como a empleadores. Los gremios, en tanto, apuestan a que el nuevo estatuto permita elevar la competitividad de un sector intensivo en empleo y con alto potencial de crecimiento regional.