Una norma definitiva para llamadas durante vuelos

EEUU debate ley para mantener las cabinas libres de llamadas durante el vuelo, un debate que gana fuerza ante el avance de la conectividad satelital, que podría facilitar llamadas y videollamadas a bordo.

La Global Business Travel Association (GBTA) respaldó la presentación del proyecto Quiet Skies Act en el Congreso de Estados Unidos, una iniciativa bipartidista orientada a prohibir las llamadas telefónicas de voz durante vuelos comerciales de pasajeros.

El proyecto fue impulsado por los representantes Hillary Scholten, Rick Crawford, Greg Stanton y Rob Bresnahan, y apunta a que las autoridades de transporte estadounidenses dicten una regulación final dentro de un plazo de 180 días. La propuesta retoma una instrucción incluida en la FAA Reauthorization Act de 2018, que ya había ordenado restringir las comunicaciones de voz en vuelos regulares, con excepciones para tripulaciones en servicio y agentes federales.

La discusión vuelve a tomar relevancia por el rápido avance de la conectividad satelital en los aviones. Según GBTA, nuevas tecnologías como Starlink y redes similares eliminaron buena parte de las limitaciones de ancho de banda que antes dificultaban las llamadas en vuelo. Más de 36 aerolíneas importantes ya se habrían comprometido con este tipo de conectividad, lo que aumenta la presión comercial sobre las compañías estadounidenses.

La asociación advirtió que algunas aerolíneas internacionales ya permiten llamadas o videollamadas en vuelos equipados con nuevas soluciones de conectividad. Entre los casos citados figuran British Airways, Qatar Airways y Emirates, una tendencia que, de expandirse, podría modificar de manera significativa la experiencia de viaje en cabina.

Para la GBTA, el punto central no es tecnológico, sino de experiencia del pasajero. La entidad, que representa a empresas y profesionales vinculados a los viajes corporativos, sostiene que la cabina debe seguir siendo un espacio donde los viajeros puedan trabajar, descansar o concentrarse sin quedar expuestos a múltiples conversaciones privadas simultáneas.

“Nuestros miembros gestionan viajes para millones de empleados y han sido claros: la cabina debe seguir siendo un lugar para trabajar, descansar y pensar, y no convertirse en una cabina telefónica colectiva para decenas de conversaciones privadas simultáneas a 35.000 pies”, afirmó Suzanne Neufang, CEO de GBTA.

La ejecutiva agregó que la organización llevó esa preocupación a Washington y valoró que legisladores de ambos partidos recogieran el planteo. “El Congreso ordenó esta prohibición en 2018 con un respaldo bipartidista abrumador. La Quiet Skies Act simplemente le dice al Departamento de Transporte que termine el trabajo antes de que una cabina silenciosa se convierta en cosa del pasado”, sostuvo.

El tema fue abordado recientemente por GBTA durante su U.S. Legislative Summit, instancia en la que la asociación sostuvo reuniones con congresistas y equipos legislativos. La entidad aseguró que seguirá trabajando para ampliar el apoyo bipartidista mientras el proyecto avanza en el Congreso.