Tráfico aéreo se duplicaría hacia 2045 y obliga a reforzar aeropuertos en la región

América Latina y el Caribe deberán acelerar la expansión y modernización de su infraestructura aeroportuaria para responder al crecimiento previsto del tráfico aéreo durante las próximas décadas.

Los aeropuertos de América Latina y el Caribe enfrentarán un importante desafío de infraestructura durante las próximas tres décadas, ante las proyecciones de crecimiento sostenido del transporte aéreo y la necesidad de ampliar la capacidad de terminales, pistas y servicios asociados.

De acuerdo con estimaciones presentadas por el Consejo Internacional de Aeropuertos para América Latina y el Caribe (ACI-LAC), la región requerirá inversiones directas por unos US$178 mil millones durante los próximos 30 años, recursos destinados a preparar el sistema aeroportuario para un fuerte incremento en la demanda.

Las proyecciones apuntan a que el tráfico regional podría pasar desde alrededor de 800 millones de pasajeros anuales a 1.500 millones en 2045, bajo una trayectoria de crecimiento de largo plazo cercana al 3,1% anual. Para responder a esta expansión, el gasto en infraestructura tendría que avanzar desde unos US$3.400 millones anuales hasta alcanzar un ritmo cercano a US$8.600 millones hacia mediados de siglo.

El diagnóstico fue presentado durante la asamblea anual de ACI-LAC y ACI World realizada en Lima, instancia que reunió a ejecutivos y representantes de la industria aeroportuaria internacional.

Pese a las perspectivas de largo plazo, el escenario actual muestra señales mixtas. Durante la primera mitad del año, el tráfico de pasajeros en la región aumentó 1,9%, mientras que el transporte de carga avanzó 3,6%. Sin embargo, el crecimiento ha comenzado a moderarse tras la fuerte recuperación registrada después de la pandemia.

Uno de los principales desafíos sigue siendo la desigual recuperación entre las grandes terminales y los aeropuertos regionales. Actualmente, 133 aeropuertos mantienen niveles de pasajeros inferiores a los registrados en 2019, mientras que 161 permanecen bajo los niveles prepandemia en carga y 194 registran menos operaciones.

La conectividad también continúa rezagada. La región pasó de 3.959 rutas aéreas en 2019 a unas 3.303 en la actualidad, lo que supone una pérdida cercana al 20% de los pares de ciudades conectados, situación que afecta especialmente a destinos regionales y localidades más apartadas.

En este escenario, la industria aeroportuaria plantea que la inversión privada será determinante para ampliar instalaciones y construir nuevas terminales, pero advierte que será necesario agilizar autorizaciones y procesos administrativos.

También aparece como prioridad avanzar en digitalización, sistemas biométricos y coordinación entre autoridades de migración, aduanas y seguridad. Estas tecnologías permitirían acelerar el procesamiento de pasajeros y reducir parte de la presión por ampliar físicamente las instalaciones.