La temporada 2026 estuvo marcada por un inicio condicionado por la falta de nieve en la zona central, aunque las nevadas posteriores permitieron ampliar la superficie esquiable y mejorar las perspectivas.
La temporada de nieve 2026 entra en su recta final con un balance todavía abierto, pero con señales de recuperación después de un comienzo complejo en algunos destinos. Así lo señaló Guillaume Michallat, gerente de la Asociación de Centros de Ski de Chile (ACESKI), en entrevista con Rèport News.
“El balance hasta ahora es de una temporada que ha ido recuperando dinamismo, aunque con diferencias entre destinos”, explicó Michallat. El ejecutivo reconoció que la disponibilidad de nieve condicionó especialmente el inicio en la zona central, pero las precipitaciones posteriores permitieron ampliar la superficie esquiable y mejorar las perspectivas.
Por el momento no se efectuó un balance nacional definitivo. Como señal positiva, uno de los socios de ACESKI en la Región Metropolitana informó en agosto más de 160.000 visitantes durante sus primeros 60 días de operación y una ocupación hotelera superior al 95%.
La comparación es exigente. En 2025, Chile alcanzó un récord estimado de 1.241.000 días-esquiador, cerca de 4% por encima del año anterior.
La temporada también enfrentó dificultades de acceso y episodios extraordinarios, como el reciente incendio del Hotel Alto Nevados, situación ante la cual ACESKI expresó su solidaridad con trabajadores, huéspedes y la comunidad de Nevados de Chillán.
Con septiembre avanzado, algunos centros podrían mantener operaciones hasta fines de mes o mediados de octubre, dependiendo de las condiciones particulares. Cobertura y calidad de nieve, temperatura, pronósticos, seguridad de pistas y accesos, demanda y disponibilidad de personal son algunos de los factores que determinarán los cierres.
La fabricación de nieve también comienza a desempeñar un papel relevante para sostener determinadas pistas y extender la operación.
Michallat advierte, sin embargo, que una temporada más larga no implica necesariamente mantener toda la infraestructura funcionando. “Una extensión puede contemplar una operación parcial de pistas, andariveles o servicios”, precisó, recomendando a operadores y visitantes verificar la oferta efectiva antes de confirmar un viaje.
La denominada temporada de primavera aparece además como una oportunidad comercial. Días más largos, temperaturas más agradables y una menor afluencia durante jornadas de semana permiten atraer a familias, parejas, principiantes y esquiadores que buscan aprovechar las últimas semanas.
ACESKI ve también espacio para desarrollar paquetes que combinen nieve con gastronomía, viñas, termas y otros atractivos turísticos, extendiendo el negocio más allá de las vacaciones escolares.
Brasil y el mercado chileno
Brasil continúa siendo estratégico para la industria. En 2025 representó el 29% de los días-esquiador, mientras la Argentina aportó 6%. En conjunto, los visitantes extranjeros generaron la mitad de los días-esquiador registrados por los socios de ACESKI.
Para 2026, la asociación todavía no dispone de cifras sectoriales consolidadas por nacionalidad. Michallat recordó que Fedetur informó a fines de agosto una leve contracción en las llegadas de brasileños durante el invierno, aunque puntualizó que ese dato corresponde al turismo receptivo general y no exclusivamente a los centros de esquí.
El mercado chileno, en tanto, representó el otro 50% de los días-esquiador durante 2025. Un dato que ACESKI considera especialmente relevante es que el 64% de la actividad ocurrió después de las vacaciones escolares.
En esa estrategia se inscribe Chilesquía, programa que ofrece por $40.000 una primera experiencia de esquí o snowboard con clase, ticket diario y arriendo de equipamiento.
Los desafíos para 2027
Los 13 centros agrupados en ACESKI reúnen actualmente 367 kilómetros de pistas, 121 medios de elevación, cerca de 18.500 camas y más de 10.000 plazas gastronómicas. La actividad genera alrededor de 18.000 empleos directos e indirectos y acumuló inversiones por US$150 millones durante los últimos nueve años.
Solo para 2026 se proyectaron inversiones superiores a $26 mil millones, destinadas a infraestructura, servicios y experiencia del visitante.
De cara al próximo invierno, uno de los principales desafíos será mejorar la confiabilidad de los caminos de acceso. ACESKI ya entregó a la Subsecretaría de Turismo un levantamiento de las principales dificultades detectadas, con foco en planificación de la operación invernal, disponibilidad de maquinaria, coordinación del tránsito e información al visitante.
En paralelo, la asociación busca fortalecer la promoción internacional junto a Sernatur, Fedetur, ProChile e Imagen de Chile, además de evaluar ferias, misiones comerciales y herramientas conjuntas de promoción digital.
El objetivo, sintetizó Michallat, será transformar el potencial de la cordillera chilena en una experiencia “cada vez más accesible, confiable y atractiva” tanto para el visitante nacional como para el internacional.
