BrasileƱos vuelven a impulsar el invierno

La temporada de esquƭ puso nuevamente al mercado brasileƱo en el centro del turismo receptivo, con fuerte presencia en Santiago y los centros cordilleranos.

La llegada de turistas brasileños volvió a convertirse en uno de los principales motores del invierno turístico chileno. En plena temporada de esquí, los visitantes procedentes de Brasil ocupan un lugar central en hoteles de Santiago y centros de montaña y, al mismo tiempo, multiplican su impacto económico sobre gastronomía, comercio, excursiones, transporte y enoturismo.

La tendencia no es nueva, pero ha adquirido una dimensión cada vez mayor: para muchos brasileños, Chile se ha consolidado como la opción internacional mÔs accesible para tener contacto con la nieve y practicar deportes de invierno.

Los datos de Sernatur permiten dimensionar la relevancia de ese mercado. Durante 2025 llegaron a Chile 681.649 turistas brasileños, un 13,4% mÔs que el año anterior. Brasil representó el 23,8% de las llegadas procedentes de Sudamérica, ubicÔndose como el segundo mercado emisor regional después de Argentina.

Pero su importancia para la industria no depende solamente del volumen. Los brasileƱos registran el mayor gasto diario promedio entre los mercados latinoamericanos que visitan Chile, con alrededor de US$103 por dƭa, y permanecen en el paƭs unas ocho noches en promedio.

Existe una relación particularmente estrecha entre el turismo brasileño y la montaña chilena. Según información de Data Turismo Chile, el 61,7% de los brasileños que ingresan al país por vía aérea realiza actividades relacionadas con la nieve. Su gasto se distribuye ademÔs por numerosos sectores: restaurantes, hoteles, compras, paquetes turísticos, agencias y transporte interno.

Santiago tiene una ventaja difƭcil de replicar en otros destinos sudamericanos: algunos de los principales centros de montaƱa se encuentran a relativamente poca distancia de una capital con aeropuerto internacional, hotelerƭa, centros comerciales, gastronomƭa y una amplia oferta de excursiones.

Valle Nevado, La Parva, El Colorado y Farellones permiten que un visitante duerma en Santiago y realice una salida a la nieve durante el dƭa. Portillo suma otra alternativa en la zona central, mientras mƔs al sur aparecen destinos como Nevados de ChillƔn, Corralco y los centros de La Araucanƭa, Los Lagos y Magallanes.

La temporada 2025 fue la mejor registrada por la industria chilena de nieve, con 1.240.674 esquiadores y mÔs de 400.000 visitantes que subieron a la montaña sin esquiar. El impacto económico directo llegó a US$283 millones, de los cuales US$228 millones fueron divisas generadas por visitantes extranjeros. Para 2026, la Asociación de Centros de Ski de Chile (Aceski) proyecta nuevamente superar los 1,2 millones de visitantes.

La evolución de 2026, sin embargo, no ha sido lineal. Durante el primer semestre las llegadas brasileñas acumulaban una caída de 3,9% respecto del mismo período de 2025, según datos oficiales de Sernatur.

Fedetur había anticipado ademÔs una temporada invernal algo mÔs débil para ese mercado, con una proyección de 349.555 visitantes brasileños entre junio y septiembre, aproximadamente 6% menos que el año anterior. Entre las razones aparecían el impacto de la Copa Mundial de fútbol sobre las decisiones de viaje de los brasileños y un comienzo tardío de la temporada de nieve en Chile.

Precisamente la falta inicial de precipitaciones puso en evidencia uno de los principales riesgos del sector. Algunos centros comenzaron la temporada con una proporción limitada de pistas abiertas y debieron apoyarse en sistemas de fabricación de nieve. Las nevadas posteriores permitieron mejorar las condiciones y recuperar demanda hacia fines de julio y agosto.

El efecto brasileño se extiende mucho mÔs allÔ de las pistas. Un anÔlisis realizado sobre transacciones con tarjetas de ese país mostró que julio y agosto concentran cerca del 41% de las operaciones de turistas brasileños registradas durante el período estudiado, confirmando la marcada estacionalidad invernal de ese mercado.

También aparecen nuevas oportunidades para complementar la nieve con otros productos turísticos. Las viñas próximas a Santiago, la gastronomía, el pisco, las compras y los recorridos urbanos son algunas de las opciones que permiten extender la permanencia y el gasto mÔs allÔ de las jornadas dedicadas al esquí.