El sector valorĂ³ el movimiento interno durante el receso escolar, pero advirtiĂ³ que el adelanto de las vacaciones a junio afecta la planificaciĂ³n y reduce el impacto en destinos de nieve.
El balance de las vacaciones de invierno dejĂ³ señales mixtas para la industria turĂstica chilena. Si bien el movimiento interno estuvo en lĂnea con las proyecciones del sector, los gremios comenzaron a instalar nuevamente una discusiĂ³n que se arrastra desde hace algunos años: la conveniencia de que el receso escolar vuelva a realizarse en julio y no durante la segunda quincena de junio.
Este año las vacaciones escolares se extendieron entre el lunes 22 de junio y el viernes 3 de julio, en un calendario que desde 2022 se adelantĂ³ de manera sistemĂ¡tica por razones sanitarias y epidemiolĂ³gicas, con el objetivo de anticiparse a la circulaciĂ³n de virus respiratorios durante el invierno.
Desde la FederaciĂ³n de Empresas de Turismo de Chile, Fedetur, el diagnĂ³stico apunta a que el receso cumpliĂ³ con las expectativas generales, aunque con diferencias relevantes entre regiones y tipos de destino. El gremio estimĂ³ que entre el 23 de junio y el 5 de julio se registraron cerca de tres millones de viajes con pernoctaciĂ³n dentro del paĂs, confirmando el peso que mantiene el turismo interno durante esta Ă©poca del año.
La presidenta ejecutiva de Fedetur, MĂ³nica Zalaquett, planteĂ³ en declaraciones recogidas por Emol que adelantar demasiado las vacaciones puede coincidir con una etapa en que el invierno aĂºn no alcanza condiciones Ă³ptimas, especialmente en los centros de nieve. A su juicio, un calendario mĂ¡s estable y concentrado en julio favorecerĂa la planificaciĂ³n de las familias, la programaciĂ³n anticipada de viajes y un mejor aprovechamiento de la temporada invernal.
El debate tambiĂ©n fue recogido por la AsociaciĂ³n Chilena de GastronomĂa, Achiga. Su presidente, Guillermo Prieto, advirtiĂ³ que la distribuciĂ³n del receso entre establecimientos que salen en junio y otros que lo hacen en julio fragmenta la demanda. En la prĂ¡ctica, señalĂ³, la actividad se extiende por mĂ¡s semanas, pero con menor flujo en cada una de ellas, lo que reduce el impacto positivo que tradicionalmente tenĂan las vacaciones para restaurantes, cafeterĂas y pymes gastronĂ³micas.
La temporada mostrĂ³ ademĂ¡s comportamientos distintos segĂºn el destino. Fedetur destacĂ³ el dinamismo del turismo interno en zonas del norte, con casos como San Pedro de Atacama, donde el visitante nacional ha ganado mayor presencia frente al turista extranjero. Para el gremio, esta tendencia confirma que los chilenos estĂ¡n redescubriendo destinos consolidados del paĂs y que el mercado interno se ha transformado en un componente estructural para la actividad turĂstica.
En contraste, el sector observĂ³ una menor llegada de visitantes brasileños y argentinos. En el caso argentino, la baja responderĂa a una tendencia que ya venĂa registrĂ¡ndose en meses anteriores, mientras que para Brasil influyeron factores coyunturales, como el retraso en el inicio de la temporada de nieve y el impacto del Mundial de FĂºtbol en las decisiones de viaje.
Desde Hoteleros de Chile, su presidente Alberto Pirola sostuvo que el desempeño fue dispar a nivel nacional. Mientras los destinos del sur se vieron favorecidos por mejores condiciones de nieve y una oferta mĂ¡s activa de experiencias invernales, la zona central enfrentĂ³ un escenario mĂ¡s complejo. En la RegiĂ³n Metropolitana, la llegada de turistas extranjeros a Santiago y a los centros de ski cayĂ³ mĂ¡s de 8%, y la ocupaciĂ³n hotelera no superĂ³ el 45% tanto en la capital como en alojamientos ligados a centros de montaña.
Pese a ese escenario, los gremios mantienen expectativas de mejora para las prĂ³ximas semanas. Las recientes nevadas en la zona central podrĂan reactivar la actividad de los centros de ski y contribuir a recuperar parte de la demanda, especialmente entre viajeros nacionales y visitantes brasileños, uno de los mercados mĂ¡s relevantes para la nieve chilena.
