El bienestar, la naturaleza y las experiencias auténticas pesan cada vez más en las elecciones del viajero nacional. El país centroamericano se ubica, en este contexto, como uno de los destinos que mejor interpreta esta nueva forma de viajar.
Cada vez más, los viajeros buscan experiencias que les permitan bajar el ritmo, reconectar con la naturaleza y priorizar su bienestar físico y emocional, una tendencia que incluye también a los viajeros chilenos.
Según el Reporte de Investigación de Mercado y Medición 2025 del Instituto Costarricense de Turismo (ICT), el wellness ya se posiciona como uno de los diferenciales más valorados por el mercado latinoamericano al momento de pensar en Costa Rica como destino internacional.
El estudio además identifica un creciente interés por experiencias vinculadas al bienestar integral, la autenticidad local y la conexión con el entorno natural.
Los viajeros chilenos destinan un porcentaje creciente de sus ingresos a viajes de ocio, con mayor disposición a invertir en experiencias significativas y de calidad.
En ese escenario, Costa Rica se posiciona de manera natural frente a las nuevas demandas del viajero contemporáneo, apoyándose en su liderazgo en sostenibilidad y biodiversidad. El país centroamericano lleva décadas construyendo un modelo turístico basado en la conservación, el bienestar y el contacto genuino con la naturaleza.
Con más del 25% de su territorio protegido y cerca del 6,5% de la biodiversidad del planeta concentrada en apenas el 0,03% de la superficie terrestre, Costa Rica ofrece una combinación única de bosques, volcanes, playas y reservas naturales que permiten al visitante bajar el ritmo y conectar con experiencias más conscientes y auténticas. Desde propuestas de bienestar inmersas en la naturaleza hasta experiencias vinculadas a la cultura local, la gastronomía, la biodiversidad y la aventura, el país se consolida como uno de los destinos que mejor interpreta el nuevo enfoque del viajero.
Heilyn James, Coordinadora Mercados México y Suramérica del Instituto Costarricense de Turismo (ICT), subrayó que los viajeros de la región “ya no buscan solamente descansar, sino vivir experiencias que le generen bienestar, conexión y autenticidad. Costa Rica responde naturalmente a esa tendencia porque ofrece una combinación muy genuina entre naturaleza, sostenibilidad, biodiversidad y experiencias transformadoras que invitan a reconectar con uno mismo y con el entorno”.
Costa Rica genera más del 98% de su electricidad a partir de fuentes renovables y lleva décadas impulsando políticas de conservación y turismo sostenible. Esta propuesta se alinea además con el crecimiento global del slow travel, una tendencia que prioriza viajes más largos, conscientes e inmersivos.
