En el marco del Perú Travel Mart, operadores de Amazonas presentaron la propuesta de “Mundo Chachapoyas”, una oferta que combina arqueología preinca, naturaleza, cultura viva y experiencias a medida para viajeros que buscan rutas menos masivas dentro del Perú.
Chachapoyas quiere ganar un lugar propio en el mapa turístico internacional del Perú. En el marco del Perú Travel Mart 2026, encuentro considerado una de las principales plataformas de comercialización turística del país, representantes de la región Amazonas presentaron la oferta de Mundo Chachapoyas, un destino que empieza a posicionarse como alternativa para viajeros interesados en arqueología, naturaleza, gastronomía y experiencias culturales fuera de los circuitos tradicionales.
La propuesta fue presentada por Alexandra Muñoz, directora comercial de Dordean Experience Travel, quien destacó que Chachapoyas reúne algunos de los atractivos más singulares del nororiente peruano. “Tenemos la segunda joya arqueológica, el segundo Machu Picchu en el nororiente del Perú”, señaló, en referencia a Kuélap, el gran complejo arqueológico asociado a la cultura Chachapoyas, conocida también como la de los “guerreros de las nubes”.
Kuélap es uno de los principales emblemas turísticos de Amazonas. Ubicada en la sierra norte del Perú, la antigua ciudadela fue construida por la civilización chachapoya y es reconocida por sus murallas monumentales, sus estructuras circulares y su emplazamiento entre montañas y bosques nubosos. En los últimos años, el sitio ha sido presentado en medios internacionales como el “Machu Picchu del norte”, aunque con una afluencia mucho menor de visitantes, lo que refuerza su perfil de destino de exploración cultural y patrimonial.
La oferta, sin embargo, no se limita a la arqueología. Chachapoyas funciona como puerta de entrada a un territorio de gran diversidad natural, donde sobresale la catarata de Gocta, una de las más altas del Perú, con 771 metros de caída.

“Es un destino multidiverso. No solamente tiene arqueología, sino también una de las cataratas más altas del mundo y del Perú, sarcófagos, momias, museos y una gastronomía rica”, explicó Muñoz a Rèport News. En esa combinación aparece uno de los rasgos diferenciales de Amazonas: un producto turístico biocultural, donde el patrimonio arqueológico convive con bosques, comunidades locales, tradiciones vivas y propuestas gastronómicas.
Entre los atractivos mencionados por la representante del operador figuran también los sarcófagos, las momias y los museos de la región, elementos que amplían la experiencia más allá de Kuélap. La zona es reconocida por sitios funerarios como Karajía y por espacios museográficos vinculados al legado chachapoya, lo que permite articular circuitos de varios días alrededor del valle del Utcubamba y de la ciudad de Chachapoyas.
Uno de los argumentos de promoción más fuertes es que Chachapoyas se presenta como un destino no masivo. Para los operadores locales, esa condición permite trabajar con una lógica de experiencias más personalizadas, orientadas a viajeros que buscan contacto con comunidades, rutas culturales, caminatas, naturaleza y servicios diseñados a medida. “Es un destino boutique, con cultura viva y comunidades que pueden enseñar técnicas ancestrales”, remarcó Muñoz.
La ciudad de Chachapoyas también aparece como parte de la experiencia. Con una traza urbana de aire virreinal, arquitectura tradicional y una creciente oferta de alojamiento y gastronomía, funciona como base para recorrer los principales atractivos de Amazonas. Muñoz la definió además como una ciudad segura y con una escala adecuada para el turismo de experiencias.
La participación de Mundo Chachapoyas en el Perú Travel Mart se inscribe en una estrategia más amplia de descentralización de la oferta turística peruana. Para esta edición, el evento contempló actividades en Lima y también acciones regionales, con una rueda de negocios en Chachapoyas y fam trips hacia distintos destinos del país, una señal del interés por diversificar la promoción más allá de los circuitos clásicos.
