Tras cuatro años de trabajos, el arquitecto Stefano Boeri restituye la geometría y el nivel de piso originales de los ambulacros meridionales del Anfiteatro Flavio, con materiales innovadores y una intervención completamente reversible.
El Parque Arqueológico del Coliseo inauguró el nuevo ordenamiento de los ambulacros meridionales del Anfiteatro Flavio, un proyecto que llevó cuatro años de trabajo y que fue diseñado por el reconocido arquitecto italiano Stefano Boeri. La intervención devuelve a visitantes y ciudadanos romanos algo que había sido sepultado por el tiempo: la percepción de la geometría original del monumento y la altura de su piso histórico, conocida en la jerga arquitectónica como la “quota originaria”.
El problema que motivó la renovación tenía siglos de antigüedad. La pavimentación de adoquines instalada en el siglo XIX había cubierto por completo el nivel de piso original del monumento, borrando también la morfología de los ambulacros —los corredores de acceso al anfiteatro— que los visitantes habían dejado de poder imaginar. Con los trabajos de excavación realizados en el marco del proyecto, fue posible recuperar algunos de los bloques originales de travertino que las expoliaciones medievales habían respetado, hoy visibles detrás de una cuidadosa demarcación.
En su lugar, se instaló una nueva pavimentación en travertino moderno, con bloques en forma de paralelepípedo dispuestos respetando las geometrías antiguas, cuyas huellas quedaron impresas en el suelo como una guía para los restauradores. Los nuevos bloques recrean las dos filas de pilares que sostenían las bóvedas de los ambulacros y permiten al visitante imaginar el ritmo y la secuencia de los arcos de acceso al Coliseo tal como existían hace más de quince siglos.
“El Coliseo recupera la percepción de su geometría original, fruto de una iniciativa de conocimiento, investigación, restauración y restitución”, explicó Alfonsina Russo, exdirectora del Parque Arqueológico bajo cuya gestión se desarrollaron los trabajos. Boeri, por su parte, describió la intervención como “una experiencia extraordinaria” y destacó que el proyecto ofrece al público la posibilidad de acercarse a las murallas del monumento y de imaginar cómo era entrar al Coliseo en su época de esplendor.
Un aspecto técnico que merece destacarse es que toda la intervención fue concebida como reversible, una exigencia fundamental en proyectos que involucran patrimonio de esta envergadura. Los materiales utilizados, desarrollados específicamente por la empresa Mapei en el marco de un acuerdo de patrocinio técnico con el Parque Arqueológico, incluyen un mortero y un adhesivo formulados con cal libre de cemento y sales dañinas, pensados para no comprometer los materiales originales del monumento. La inauguración de los ambulacros meridionales se suma a la reciente reapertura del Pasaje de Cómodo, otro de los accesos históricos al Coliseo, consolidando un período de renovaciones que está transformando la experiencia de visita al símbolo más reconocido de Roma en todo el mundo.

