Crisis en el sistema ferroviario espaƱol tras el accidente de Adamuz

El sistema ferroviario de EspaƱa atraviesa una crisis operativa tras el accidente ocurrido el 18 de enero de 2026 en Adamuz, AndalucĆ­a, donde colisionaron un tren de Iryo y otro de Renfe, con un saldo de 46 personas fallecidas. 

Desde la fecha del incidente, varias lĆ­neas funcionan con restricciones y se multiplican las cancelaciones y demoras, en un contexto de cuestionamientos polĆ­ticos y sindicales.

El ministro de Transportes, Ɠscar Puente, reconoció el 3 de febrero que el estado de la infraestructura no permite fijar una fecha concreta para restablecer plenamente el servicio en condiciones de seguridad óptimas. La conexión de alta velocidad entre Madrid y AndalucĆ­a continĆŗa parcialmente interrumpida. Su reapertura estaba prevista inicialmente para fines de enero, pero las tareas se vieron demoradas, entre otros factores, por el paso de la tormenta Leonardo.

AdemĆ”s de la lĆ­nea Madrid–Sevilla, tambiĆ©n registra limitaciones el corredor Madrid–Barcelona, el mĆ”s transitado del paĆ­s. El 26 de enero se detectó una fisura en un tramo de la vĆ­a, lo que obligó a imponer limitaciones temporales de velocidad. En distintos segmentos, los trenes circulan a 80 o 160 km/h, frente a los 300 km/h habituales en alta velocidad.

Las compaƱƭas que operan en este corredor —Iryo, Renfe y Ouigo EspaƱa— redujeron su oferta para permitir tareas de control y mantenimiento. Como consecuencia, los tiempos de viaje se extendieron en aproximadamente 25 minutos, situación que podrĆ­a mantenerse hasta diciembre de 2026.

Las primeras hipótesis de la investigación sobre el siniestro de Adamuz apuntan a una posible falla de infraestructura. Este escenario generó reclamos desde la oposición política y desde los principales sindicatos del sector ferroviario, que denuncian falta de inversión, planificación deficiente y mantenimiento insuficiente.

La situación comienza a generar preocupación en el sector turístico. La Confederación Española de Agencias de Viajes advirtió sobre posibles consecuencias en la conectividad y en la experiencia de los viajeros internacionales. Según la entidad, agencias y operadores extranjeros solicitan información clara sobre la situación ferroviaria ante la incertidumbre generada por las interrupciones.