Álvaro Castilla, director de Hoteleros de Chile y gerente general de Turismo en Caja Los Andes, analizó el presente del sector hotelero chileno, las principales preocupaciones del gremio, el impacto del recorte presupuestario en promoción internacional, la relación con el turismo argentino y las condiciones para nuevas inversiones en el país.
Hoteleros de Chile es el gremio que agrupa a los principales hoteleros del país y tiene la mayor representación del sector a nivel nacional, con presencia desde Arica hasta Punta Arenas. Lleva más de 30 años de funcionamiento y cumple un rol clave como interlocutores con las autoridades, especialmente en el diseño de políticas públicas vinculadas al turismo.
¿Cuáles son los ejes de trabajo de la asociación?
Trabajamos muy estrechamente con una amplia red de proveedores de la industria hotelera, que va desde tecnología y equipamiento hasta alimentos, bebidas y servicios especializados. También desarrollamos instancias de capacitación, seminarios y encuentros sectoriales durante todo el año. Nuestro evento más importante es el Congreso Hotelero, que se realiza anualmente. El año pasado fue en Santiago, anteriormente en la Región de O’Higgins, y este año proyectamos hacerlo en el sur del país, probablemente entre septiembre y octubre.
Una preocupación recurrente del sector tiene que ver con la carga impositiva y los presupuestos públicos. ¿Cuál es hoy el principal foco de alerta?
Sin duda, el recorte del 30% en el presupuesto de promoción internacional para 2026 es una gran preocupación. Venimos de años muy complejos para la industria, especialmente por la pandemia, y todavía estamos en un proceso de recuperación. Reducir la promoción internacional nos resta competitividad, sobre todo en mercados de largo radio.
Chile ha logrado posicionarse como un destino líder en turismo de aventura, con reconocimientos internacionales. Ese posicionamiento depende en gran medida de la promoción en ferias clave como la World Travel Market de Londres o la ITB de Berlín. Si no estamos presentes, se resienten los vínculos comerciales que llevan años construirse.
En paralelo, se habla de una ley de reactivación del turismo. ¿Qué expectativas tienen?
Estamos muy atentos a que esta ley pueda promulgarse antes del fin del actual gobierno. Incluye tres ejes fundamentales. El primero es la creación de una tasa del 1,25% sobre las reservas hoteleras, que permitiría financiar la promoción turística con recursos generados por los propios visitantes. Nuestra principal preocupación es asegurar que esos fondos se destinen exclusivamente a promoción.
El segundo eje es la devolución del IVA a los turistas extranjeros, una medida que ya aplican países vecinos como Argentina o Brasil y que mejora notablemente la competitividad de los destinos.
El tercer punto tiene que ver con el segmento MICE y la devolución del IVA para producciones audiovisuales. Desde el gremio solicitamos que este beneficio se amplíe también a congresos, incentivos y eventos, no solo al mundo audiovisual.
La Argentina sigue siendo el principal mercado emisor para Chile. ¿Cómo ven la temporada y el tema de la seguridad?
El turismo argentino es fundamental. Del total de turistas de países limítrofes, que representan el 42% del turismo receptivo, más del 58% proviene de Argentina. Es cierto que esperamos una leve baja esta temporada, pero no lo atribuimos principalmente a la seguridad, sino más bien a factores cambiarios y económicos.
La seguridad es un tema sensible en toda la región. Chile sigue siendo un país seguro, pero cuando ocurren casos aislados, especialmente vinculados a turistas, generan mucha repercusión mediática. El próximo gobierno seguramente pondrá un fuerte énfasis en este tema, algo que como gremio consideramos clave.
También hacemos un llamado a evitar el alojamiento informal. Los establecimientos no registrados no ofrecen garantías ni protección al consumidor. Recomendamos siempre optar por alojamientos certificados y registrados en Sernatur, que cumplen con todas las normativas.


¿Cómo es el vínculo del gremio con el trade turístico?
Trabajamos en conjunto con agentes, operadores y toda la industria formal. No solo promovemos a nuestros afiliados, sino a toda la oferta acreditada. Chile tiene una gran diversidad de alojamientos: hoteles, hostales, cabañas y propuestas boutique, muchas de ellas muy valoradas por el turista extranjero. El objetivo es fortalecer la formalidad, la calidad del servicio y la experiencia del visitante.
¿Chile sigue siendo un país atractivo para nuevas inversiones hoteleras?
Sí, absolutamente. Somos optimistas respecto a los próximos años. Chile se ha caracterizado por tener una economía estable, reglas claras y transparencia, lo que genera confianza en los inversores. Hay oportunidades en todo el país, en destinos emergentes, en desarrollo y también en destinos consolidados. Además, el Estado está invirtiendo en infraestructura clave: aeropuertos, conectividad terrestre y pasos fronterizos, especialmente en regiones como Aysén y la Carretera Austral. Desde el gremio creemos que las condiciones están dadas y que Chile ofrece garantías sólidas para invertir en turismo.
Para cerrar, ¿qué mensaje le daría al sector?
Como gremio vamos a seguir trabajando con las autoridades actuales y futuras para fortalecer la industria, mejorar la competitividad y dar previsibilidad tanto a los empresarios como a los trabajadores del sector. El turismo es una actividad estratégica para el país y requiere políticas públicas sostenidas en el tiempo.

