Las lluvias inusuales registradas en el norte del país anuncian una floración excepcional entre septiembre y noviembre. Más de 200 especies vegetales darán vida y color al desierto más árido del planeta.
El Desierto Florido 2025 se perfila como uno de los fenómenos naturales más esperados del año en Chile. Gracias a precipitaciones extraordinarias durante el invierno austral, especialistas proyectan una temporada de floración excepcional en la región de Atacama, con un despliegue multicolor que comenzará en septiembre y se extenderá hasta mediados de noviembre.
Según datos entregados por la Corporación Nacional Forestal (CONAF), sectores como Huasco, Freirina y Vallenar registraron lluvias que superaron los 40 milímetros, creando las condiciones ideales para que más de 200 especies vegetales —muchas de ellas endémicas— florezcan simultáneamente.
Este fenómeno, que solo ocurre en años especialmente húmedos, se debe a la activación de bulbos y semillas latentes que permanecen bajo la superficie del desierto durante largos periodos. “Las lluvias han despertado un banco de semillas que puede haber estado inactivo por años”, explicó un vocero de CONAF.
Las floraciones más esperadas se concentran en el Parque Nacional Llanos de Challe, donde senderos señalizados permiten recorrer zonas tapizadas de añañucas rojas y amarillas, patas de guanaco violetas, suspiros lilas y celestes, y el blanco característico del huille. También destacan especies como malvillas, coronillas del fraile y lirios amarillos, que convierten la planicie en un verdadero mosaico cromático de valor ecológico y científico.
