Larisa Valero, Business Development Manager LATAM de Norwegian Cruise Line, y Antonio Troncoso, gerente de Ventas de Tempo Reps, explicaron en BrandVoice cómo evolucionó la experiencia a bordo, qué alternativas existen para distintos perfiles de pasajeros y cuáles son las novedades de la compañÃa.
La imagen tradicional de los cruceros como vacaciones destinadas principalmente a personas mayores, con horarios estrictos, cenas formales y actividades programadas, ya quedó atrás. Norwegian Cruise Line (NCL) modifica esa percepción mediante una propuesta centrada en la libertad del pasajero para organizar sus dÃas, elegir experiencias y disfrutar de los servicios a bordo sin seguir una rutina preestablecida.
En un nuevo episodio de BrandVoice de Rèport Travel Media, Larisa Valero, Business Development Manager LATAM de Norwegian Cruise Line, y Antonio Troncoso, gerente de Ventas de Tempo Reps, representante de la naviera en Chile, analizaron los principales prejuicios que todavÃa existen sobre este tipo de viajes y explicaron cómo la compañÃa adapta su oferta a diferentes perfiles de turistas.
Freestyle Cruising: vacaciones sin horarios rÃgidos
Uno de los conceptos centrales de Norwegian Cruise Line es Freestyle Cruising, una filosofÃa que permite a los pasajeros disfrutar de sus vacaciones con mayor autonomÃa. A diferencia del modelo tradicional, no existen mesas permanentemente asignadas para las cenas ni la obligación de respetar turnos fijos en los restaurantes principales.
Según explicó Troncoso, la propuesta permite decidir dónde comer, en qué momento participar de las actividades y cómo vestirse. La compañÃa mantiene un estilo informal, aunque quienes prefieran una experiencia más elegante también pueden elegirla.
La gastronomÃa ocupa un lugar importante en esta flexibilidad. Los barcos disponen de restaurantes incluidos en la tarifa, con alternativas de buffet y servicio a la carta, además de establecimientos de especialidad que tienen un costo adicional. Para estos últimos, Valero recomendó reservar anticipadamente, especialmente por su menor capacidad.
“El que quiere hacer algo hace algo y el que no quiere hacer nada”, sintetizó Valero al explicar el espÃritu de la propuesta.
Actividades para diferentes generaciones
Otro de los mitos abordados fue el supuesto aburrimiento durante los dÃas de navegación. Los representantes destacaron que los barcos ofrecen una programación de actividades durante toda la jornada, aunque cada pasajero decide cómo aprovecharla.
Entre las alternativas mencionaron espectáculos musicales, clases de baile, piscinas, gimnasios, catas de vino, juegos y espacios de entretenimiento. Algunas embarcaciones incorporan también pistas de karting, tirolesas y toboganes acuáticos, incluido el Aqua Slidecoaster, una atracción que combina elementos de tobogán y montaña rusa.
La propuesta contempla diferentes generaciones. Las familias cuentan con espacios especÃficos como Splash Academy, destinado a niños de entre 3 y 12 años, y Entourage, orientado a adolescentes de 13 a 17 años. Esto permite que los distintos integrantes de un grupo familiar participen de actividades independientes y vuelvan a reunirse cuando lo deseen.
Valero destacó que la comodidad de viajar sin cambiar constantemente de hotel ni trasladar equipaje entre destinos es una ventaja que actualmente valoran pasajeros de todas las edades, y no solamente los adultos mayores.
Viajeros solos: cabinas individuales y espacios compartidos
Uno de los segmentos destacados se dedicó a las personas que viajan solas. Norwegian Cruise Line ofrece cabinas Studio, diseñadas para ocupación individual, que permiten evitar el costo de utilizar una habitación pensada para dos pasajeros. Estas cabinas se encuentran en sectores con acceso restringido y disponen de un salón compartido donde los viajeros pueden tomar café, consumir refrigerios y socializar si lo desean.
Troncoso explicó que, ante la demanda de este segmento, la compañÃa amplió sus alternativas con cabinas con ventana y balcón que también pueden comercializarse con tarifas individuales.
La conversación también abordó otras inquietudes frecuentes, como la posibilidad de marearse o sentirse encerrado. Ambos representantes señalaron que la experiencia depende de cada persona, las condiciones de navegación y el tipo de cabina elegido. Para quienes son sensibles al movimiento, recomendaron considerar ubicaciones próximas al centro del barco.
Nuevas experiencias en el Caribe
Entre las novedades anunciadas, Valero destacó las instalaciones de Great Stirrup Cay, la isla privada de Norwegian Cruise Line en Bahamas, que incorpora un parque acuático de acceso pago. La visita a la isla y el uso de determinadas instalaciones de playa están incluidos en la experiencia, mientras que otras atracciones tienen tarifas adicionales.
Troncoso también anticipó la llegada del Norwegian Aura, prevista para mayo de 2027, con itinerarios por el Caribe. Entre sus principales novedades mencionó Ocean Heights, un espacio que combinará toboganes, circuitos de cuerdas, bares al aire libre y propuestas de entretenimiento nocturno.
Para los agentes de viajes, ambos coincidieron en la importancia de explicar qué incluye la tarifa y comparar el costo total de un crucero con otras opciones vacacionales. Según señalaron, el precio inicial puede generar dudas, pero su análisis por dÃa y por servicios incluidos permite presentar con mayor claridad la propuesta al consumidor.
La conversación dejó como idea central que el crucero contemporáneo ya no está pensado para un único tipo de pasajero. La posibilidad de combinar descanso, entretenimiento, gastronomÃa y visitas a distintos destinos permite configurar experiencias diferentes incluso entre viajeros que comparten un mismo barco y un mismo itinerario.
