La operadora receptiva chilota promueve recorridos que combinan gastronomía, patrimonio, naturaleza y tradiciones locales, con especial atención al turismo de la tercera edad.
Chiloé sigue consolidando una propuesta turística basada en su patrimonio cultural, sus paisajes y el contacto directo con las comunidades locales. En ese escenario, Viajes Nativa, operadora receptiva del archipiélago, apuesta por experiencias que van más allá de los circuitos tradicionales, con especial atención a los adultos mayores y al trabajo de los guías locales.
Durante la Feria Internacional de Turismo (FIT) 2026, realizada en Buenos Aires, Yolanda Gajardo, representante de Viajes Nativa, conversó con Rèport News sobre las particularidades del destino, los productos que desarrolla la empresa y la importancia de adaptar las experiencias a los intereses y necesidades de cada visitante.
“Lo que más nosotros explotamos allá es el guiado de turismo, que es lo que a mí me mueve más que cualquier otra cosa”, explicó Gajardo, quien destacó que el principal segmento de la operadora son los adultos mayores que participan en programas turísticos organizados.
Turismo de tercera edad con experiencias personalizadas
Una parte importante de la actividad de Viajes Nativa está vinculada con programas de Sernatur, como Vacaciones Tercera Edad y Escapadas, que permiten a personas mayores recorrer distintos destinos de la Región de Los Lagos.
Según Gajardo, la empresa participa desde hace años en estas iniciativas, principalmente mediante servicios de guiado y actividades especialmente diseñadas para los viajeros. La propuesta busca combinar recorridos cómodos y accesibles con experiencias gastronómicas, relatos sobre la mitología chilota, actividades recreativas y espacios de convivencia.
“Nosotros hacemos un turismo distinto, es más una conversación que entregar información”, explicó. Gajardo destacó que viajar también cumple una función social, especialmente entre personas que viven solas y encuentran en estas actividades oportunidades para compartir, conocer nuevos lugares y establecer vínculos.
La cultura chilota como protagonista
La gastronomía constituye uno de los principales atractivos de los programas que organiza Viajes Nativa. El curanto tradicional, los milcaos y otros productos locales se integran a recorridos que buscan acercar a los visitantes a las costumbres y formas de vida del archipiélago.
Pero la experiencia no se limita a degustar platos típicos. La empresa procura seleccionar establecimientos y espacios que permitan disfrutar del paisaje y conocer el contexto cultural de cada preparación.
Otro componente importante es la mitología chilota, presente en recorridos y relatos sobre personajes tradicionales como el Trauco y la Pincoya.
Gajardo destacó especialmente las rutas nocturnas por sectores boscosos, donde las historias se combinan con los sonidos, aromas y características naturales del territorio.
También mencionó las oportunidades del turismo rural, que permite a los viajeros acercarse a las actividades agrícolas, conocer los cultivos tradicionales y participar en experiencias relacionadas con productos característicos de Chiloé.
Desde Ancud, en el norte de la Isla Grande, Viajes Nativa desarrolla propuestas que incluyen fortificaciones históricas, observación de fauna, paisajes costeros y experiencias culturales.
Entre los atractivos mencionados por Gajardo se encuentran las pingüineras, las actividades de observación de ballenas durante la temporada correspondiente y los recorridos asociados con el patrimonio arquitectónico y religioso.
La representante destacó además una iniciativa de pasaporte patrimonial que incentiva a los visitantes a conocer las 16 iglesias de Chiloé reconocidas como Patrimonio Mundial por la Unesco.
Esta herramienta permite registrar las visitas y acercarse a la historia y las características de la arquitectura religiosa del archipiélago.
Guías locales y colaboración entre operadores
Uno de los principales planteamientos de Gajardo es la necesidad de fortalecer la contratación de guías locales, especialmente por parte de operadores que llegan a Chiloé con grupos organizados desde otras regiones. A su juicio, el conocimiento del territorio, sus tradiciones y sus habitantes constituye un diferencial importante para enriquecer la experiencia turística.
La operadora también promueve la colaboración entre empresas y prestadores, derivando pasajeros a colegas cuando sus necesidades o el tamaño del grupo requieren servicios diferentes.
Este trabajo se complementa con iniciativas de articulación público-privada entre municipios, alojamientos, restaurantes y operadores turísticos. Aunque los adultos mayores constituyen su principal mercado, Viajes Nativa también recibe familias y grupos de distintas edades durante la temporada estival, con propuestas adaptadas a cada perfil.
Para Gajardo, el mayor atractivo de Chiloé no está solamente en sus paisajes, gastronomía o patrimonio, sino también en la hospitalidad de sus habitantes: “La mejor forma de llevarse una buena experiencia de cualquier sitio turístico es la misma gente, la sociabilidad, el cariño de la gente”, concluyó
