El Gobierno chileno trabaja con autoridades argentinas en una nueva propuesta técnica y financiera para actualizar la infraestructura del complejo fronterizo. ¿Qué se busca con el nuevo proyecto?
Chile y Argentina avanzan en la definición de un nuevo plan para modernizar el Complejo Fronterizo Cardenal Antonio Samoré, uno de los principales pasos terrestres entre ambos países y un corredor estratégico tanto para el turismo como para el intercambio comercial entre la Región de Los Lagos y la Patagonia argentina.
La iniciativa contempla revisar y actualizar la planificación de infraestructura existente para llegar a una alternativa que sea técnicamente adecuada y financieramente sostenible. En ese contexto, el Gobierno resolvió reformular la licitación impulsada anteriormente en el sector de Tenencia Pajaritos, incorporando los avances ya realizados dentro de un proyecto de mayor alcance.
La decisión apunta a adecuar las futuras obras a las actuales necesidades operativas y presupuestarias del complejo, sin modificar su importancia estratégica para la conectividad internacional de la zona.
Cardenal Samoré comunica el sector de Entre Lagos, en la provincia de Osorno, con Villa La Angostura, en Neuquén, a través de la Ruta CH-215 en territorio chileno y la Ruta Nacional 231 del lado argentino. Por el paso circulan vehículos particulares, buses de pasajeros y transporte de carga.
Su ubicación lo convierte además en una conexión fundamental para los circuitos turísticos binacionales que vinculan Osorno, Puyehue y el sur de Chile con Villa La Angostura, Bariloche y otros destinos de la Patagonia argentina.
“Cardenal Samoré es estratégico para la Región de Los Lagos y para nuestra relación con Argentina”, señaló el delegado presidencial provincial de Osorno, Alejandro Rehbein, quien explicó que el objetivo es avanzar hacia una solución viable que responda a las necesidades presentes y futuras del complejo.
Uno de los ejes centrales será la coordinación bilateral. El proceso no se limitará a las obras físicas, sino que abordará también el funcionamiento de los complejos, la facilitación del tránsito y la eficiencia de los controles migratorios, aduaneros y sanitarios.
El jefe de la Unidad de Pasos Fronterizos del Ministerio del Interior, Sergio Salazar, destacó que infraestructura y operación deben planificarse de manera conjunta con Argentina.
“Estamos trabajando para que Cardenal Samoré cuente con una solución moderna y acorde a las necesidades actuales del paso”, sostuvo Salazar, quien agregó que la meta es disponer de una alternativa técnicamente adecuada, sostenible desde el punto de vista financiero y capaz de mejorar la atención a los usuarios.
La modernización adquiere especial relevancia por el papel que cumple Cardenal Samoré cuando otros cruces cordilleranos enfrentan restricciones meteorológicas. Este invierno, el paso continuó operando en distintas jornadas con precauciones especiales por hielo y nieve, incluyendo la obligación de portar cadenas en determinados períodos. Del lado argentino, Vialidad Nacional lo mantenía esta semana transitable con precaución, advirtiendo sobre sectores con hielo y baja adherencia.
