Queda sin efecto la operación que buscaba integrar los Tres Valles 

El grupo estadounidense Mountain Capital Partners desistió de adquirir el control de Andacor, empresa propietaria de El Colorado y Parque Farellones. La Fiscalía Nacional Económica había advertido riesgos.

La operación que buscaba incorporar los centros de montaña El Colorado y Parque Farellones al portafolio de Mountain Capital Partners quedó sin efecto, luego de que el grupo estadounidense y los accionistas controladores de Andacor desistieran formalmente del proceso ante la Fiscalía Nacional Económica.

El retiro fue presentado el 17 de julio de 2026. Dos días después, Andacor informó a la Comisión para el Mercado Financiero que las partes habían decidido no implementar la transacción proyectada. En consecuencia, El Colorado y Farellones continuarán bajo la propiedad y operación de la compañía chilena.

La operación no fue prohibida mediante una resolución final. El proceso terminó porque las empresas retiraron la notificación mientras la FNE mantenía el análisis en su segunda fase, etapa abierta tras detectar posibles efectos negativos para la competencia.

Mountain Capital Partners había anunciado en julio de 2025 su intención de transformarse en accionista controlador de Andacor. La adquisición también incluía la participación de la firma chilena en los centros Pillán, en el volcán Villarrica, y Volcán Osorno, en la Región de Los Lagos.

MCP ya controla Valle Nevado y La Parva, adquiridos durante 2023 y 2024, respectivamente. Con la incorporación de El Colorado y Farellones, el grupo pretendía reunir bajo una misma administración a cuatro de los principales centros de montaña de la Región Metropolitana.

El proyecto contemplaba una operación coordinada de los complejos, nuevas inversiones y una mayor integración del dominio esquiable cercano a Santiago. Sin embargo, la concentración de los centros bajo un mismo controlador generó inquietud en la autoridad de libre competencia.

La FNE abrió la investigación en octubre de 2025 y, en enero de 2026, resolvió extenderla a una segunda fase. El organismo concluyó de manera preliminar que la compra podía reducir sustancialmente la competencia en la venta de entradas y servicios de esquí en la Región Metropolitana y zonas cercanas.

Entre los riesgos identificados se encontraban eventuales incrementos de precios, una disminución en la calidad de los servicios y el deterioro de otras variables competitivas. La institución también señaló que existían barreras para el ingreso de nuevos operadores al mercado.

Las medidas propuestas por las empresas para mitigar esos efectos no fueron consideradas suficientes durante la primera etapa del análisis. Al no prosperar una fórmula compatible con el proyecto de integración, las partes optaron finalmente por abandonar la transacción.