Alojamientos consultados en distintos destinos reportaron una fuerte baja de reservas este último fin de semana. El temporal interrumpió una temporada invernal que había comenzado con una ocupación hotelera superior a la esperada.
El sistema frontal que afectó a la zona central del país provocó un fuerte impacto en la actividad turística de la Región de Valparaíso, justo durante el interferiado y las vacaciones de invierno, uno de los periodos relevantes para los rubros de alojamiento, gastronomía y servicios asociados.
Un levantamiento realizado entre establecimientos turísticos de distintos puntos de la región detectó cancelaciones que fluctuaron entre el 30% y el 90% de las reservas confirmadas para el periodo comprendido entre el jueves 16 y el domingo 19 de julio. Los porcentajes corresponden a una muestra de recintos consultados y no representan una medición consolidada de toda la oferta regional.
La disminución comenzó después de que se conocieran los pronósticos de precipitaciones intensas. Hasta ese momento, varios alojamientos mantenían elevados niveles de reserva, impulsados por el feriado de la Virgen del Carmen y por el movimiento asociado a las vacaciones escolares.
El retroceso fue observado en establecimientos de distintos destinos de la región, lo que muestra que la afectación no estuvo limitada a una sola comuna o al borde costero. El escenario modificó las decisiones de quienes habían planificado viajar durante el fin de semana, ya fuera por razones de seguridad, dificultades de desplazamiento o la imposibilidad de realizar actividades al aire libre.
La situación contrasta con el desempeño registrado durante las primeras semanas de las vacaciones de invierno. En ese periodo, la ocupación hotelera promedio de la Región de Valparaíso llegó al 51,76%, superando en más de ocho puntos la intención de ocupación medida antes del inicio del receso, que alcanzaba un 43,74%.
Parte de ese resultado estuvo explicado por las reservas de última hora, una conducta que había permitido mejorar las expectativas iniciales del sector. Sin embargo, el avance del sistema frontal revirtió esa tendencia durante los días centrales de julio.
Las condiciones meteorológicas también obligaron a las autoridades a reforzar las medidas de emergencia. Durante el desarrollo del evento se mantuvo la alerta roja para toda la Región de Valparaíso, mientras los equipos desplegados atendían problemas asociados a las precipitaciones, cortes de suministro y afectaciones en distintos puntos del territorio.
Un balance posterior registró 216,9 milímetros de agua caída en la estación de Quillota, uno de los mayores acumulados informados durante el sistema frontal. La región también concentró más de 200 mil clientes sin suministro eléctrico durante la mañana del 18 de julio.
Desde la industria turística reconocieron que el efecto fue significativo, especialmente porque se produjo en una fecha que tradicionalmente representa una oportunidad para aumentar la ocupación durante la temporada baja.
Pese a ello, el sector espera que las reservas suspendidas no se pierdan definitivamente y puedan ser reprogramadas una vez normalizadas las condiciones meteorológicas y de conectividad.
