NCL acelera la transformación en Bahamas

La naviera abrirá en septiembre Great Tides Waterpark en Great Stirrup Cay y ya puso a la venta los itinerarios del Norwegian Aura, el mayor barco de su historia, que debutará en 2027.

Norwegian Cruise Line (NCL) está impulsando una estrategia que combina “hardware” en tierra y en mar: renovar de forma profunda su isla privada Great Stirrup Cay en Las Bahamas y, al mismo tiempo, sumar capacidad con un nuevo buque insignia para el Caribe. La señal más inmediata es el próximo estreno de Great Tides Waterpark, un parque acuático que abrirá en septiembre, y que se suma a otras mejoras anunciadas para elevar la experiencia en destino.

El proyecto en Great Stirrup Cay apunta a segmentar públicos y ampliar la propuesta para familias y viajeros que buscan experiencias diferenciadas. Entre los espacios destacados figuran Great Life Lagoon, una zona de piscinas estilo resort con swim-up bars, áreas premium y sector infantil, además de Vibe Shore Club, un espacio de acceso restringido orientado a adultos.

“Las experiencias que hemos agregado a nuestra isla privada es algo que los huéspedes están encantados. La isla siempre ha sido uno de los destinos favoritos para ellos y ahora que agregamos estas amenidades, están más fascinados todavía”, dijo María Elena Monasterios, gerente de Comunicaciones de Norwegian Cruise Line, en conversación con Rèport.

La gran novedad de este año, sin embargo, será Great Tides Waterpark. Según lo informado, contará con 19 toboganes, una propuesta de saltos desde plataformas (presentado como una primicia en el segmento) y un Dynamic River, una versión más activa del clásico “lazy river”, buscando posicionarse como una de las atracciones más potentes dentro del ecosistema de destinos privados de navieras. “Estamos muy emocionados por eso. De verdad que las experiencias que hemos agregado son algo que los huéspedes están disfrutando muchísimo”, agregó Monasterios.

Norwegian Aura: nuevo tamaño, nuevas áreas y foco familiar

En paralelo, NCL abrió a la venta los itinerarios de su próximo barco, Norwegian Aura, que debutará a fines de mayo de 2027 en Europa y tendrá su puerto base en Miami desde junio de 2027 para operar cruceros de siete días por el Caribe. La nave será la más grande de la flota hasta la fecha, con cerca de 170.000 toneladas brutas y capacidad aproximada para 3.879 pasajeros en ocupación doble, y se construye en el astillero italiano Fincantieri.

La naviera definió el Aura como una evolución de su clase más reciente, con una propuesta centrada en experiencias multigeneracionales y en más superficie al aire libre. El corazón del diseño será Ocean Heights, un complejo de actividades que abarcará varias cubiertas, con el mayor número de toboganes a bordo dentro de NCL, circuito de cuerdas, zonas tipo feria y espacios de descanso, concebido para funcionar con un “doble ritmo” de día y de noche.

“Estamos orgullosos de presentar la nueva y más grande incorporación a nuestra flota, el Norwegian Aura”, afirmó Harry Sommer, presidente y CEO de Norwegian Cruise Line Holdings. El ejecutivo sostuvo que el barco fue diseñado para dar “libertad” a los huéspedes y favorecer la conexión entre familias y grupos.

En abril de 2026, NCL y Fincantieri también marcaron un hito técnico con la botadura del Norwegian Aura, es decir, el primer momento en que el casco tocó agua, paso que confirma el avance del cronograma de construcción. “El flote de Norwegian Aura es un momento orgulloso y significativo para todo nuestro equipo”, señaló Marc Kazlauskas, presidente de Norwegian Cruise Line, destacando que el barco busca equilibrar diversión de alta energía y descanso.

Para el Caribe, NCL confirmó que los itinerarios del Norwegian Aura incluirán escalas en Great Stirrup Cay y también en Harvest Caye, su destino resort en Belice. La apuesta por Bahamas se apoya en la reconversión logística de la isla privada: se espera un nuevo muelle multipropósito, plaza de bienvenida y un sistema de tranvía interno para facilitar el movimiento desde el barco a la costa y dentro de la isla.

NCL está transformando así el concepto de “día de playa” en un día de parque y experiencias, especialmente para familias. Monasterios lo vinculó además al cambio generacional del crucerista: “Estamos viendo mucho más jóvenes; también muchos viajeros de 30 y 40 años porque viajar en crucero se vuelve muy práctico para las familias”, dijo, apuntando al efecto de redes sociales y a la conveniencia del formato.