Las escapadas dejaron de ser un āplan de Ćŗltimo minutoā y hoy se organizan con mĆ”s anticipación, buscando optimizar presupuesto y dĆas disponibles. Un anĆ”lisis del mercado efectuado por Cocha Insights muestra que la tendencia se mueve entre 2 y 4 noches en Chile, y 3 a 5 noches en destinos cercanos de SudamĆ©rica.
Las escapadas ya no se entienden como un impulso de fin de semana, sino como una decisión cada vez mÔs planificada, en la que el viajero busca equilibrar tiempo, precio y una experiencia concreta. La tendencia apunta a viajes cortos y frecuentes, especialmente articulados en torno a fines de semana largos y feriados, que se han transformado en el principal motor de planificación.
āHoy vemos un viajero mucho mĆ”s consciente de su tiempo y presupuesto, que busca viajes mĆ”s cortos, pero mejor aprovechadosā, explica Daiana MediƱa, Head de Branding & PR.
SegĆŗn datos del estudio Cocha Travel Insights, una escapada se define como un viaje corto y planificado, que hoy se mueve en formatos de 2 a 4 noches dentro de Chile y de 3 a 5 noches en destinos cercanos de SudamĆ©rica, con foco en experiencias como descanso, gastronomĆa o naturaleza.
En turismo interno, la demanda se concentra en destinos con buena conectividad y oferta de panoramas en poco tiempo: playas del norte y norte chico, el sur lacustre y alternativas de naturaleza. En ese mapa, destacan ciudades como La Serena por cercanĆa y posibilidades de combinar con el Valle del Elqui; Iquique por clima estable y compras; y en el sur, Pucón, Puerto Varas y Valdivia, asociadas a termas, gastronomĆa y paisaje.
En el plano internacional, el āradio naturalā para escaparse desde Chile se concentra en SudamĆ©rica, con preferencia por Argentina, PerĆŗ y Brasil, principalmente por conectividad, cercanĆa y propuesta de valor. āHoy el viajero chileno estĆ” optimizando su radio de viaje. Prefiere destinos cercanos, bien conectados y con una propuesta clara, donde pueda desconectarse rĆ”pido y sin fricciónā, complementa MediƱa.
Otro factor transversal en esta tendencia es la anticipación: reservar con 30 a 60 dĆas de antelación āe incluso 2 a 3 meses en vuelos nacionales para fechas de alta demandaā aparece como clave para asegurar precios y disponibilidad, especialmente en feriados, vacaciones de invierno o verano.
