Estados Unidos busca gamers para enfrentar escasez de controladores aƩreos

El gobierno apuesta por habilidades desarrolladas en videojuegos para cubrir un déficit estructural en el sistema aéreo. La iniciativa apunta a jóvenes sin formación tradicional, en un contexto de alta demanda y menor disponibilidad de personal.

Estados Unidos puso en marcha una estrategia poco convencional para enfrentar la escasez de controladores de trÔfico aéreo: reclutar gamers. La iniciativa, impulsada por el Departamento de Transporte, busca atraer a jóvenes con habilidades cognitivas desarrolladas en videojuegos para integrarlos a una de las profesiones mÔs exigentes del sistema aeronÔutico.

El secretario de Transporte, Sean Duffy, anunció la campaña como parte de un intento por modernizar los canales de reclutamiento. Según explicó, el enfoque apunta a captar una generación con capacidades clave como toma rÔpida de decisiones, manejo de múltiples tareas y pensamiento estratégico, competencias consideradas esenciales en las torres de control.

El déficit no es nuevo, pero se profundizó en los últimos años. Datos de la Federal Aviation Administration indican que el número de controladores cayó un 6% en la última década, mientras que el volumen de vuelos aumentó un 10%. Actualmente, el sistema opera con cerca de 11.000 controladores certificados, lejos del objetivo superior a 14.600 establecido en planes oficiales.

A este escenario se suman factores que agravaron la situación, como interrupciones operativas, condiciones laborales exigentes y episodios como el cierre parcial del gobierno, que impactaron en la retención de personal. La formación, ademÔs, es larga y exigente: puede demorar entre dos y seis años hasta obtener la certificación completa.

En este contexto, el gobierno busca ampliar el universo de candidatos. Según datos oficiales, mÔs de 200 millones de personas en Estados Unidos juegan videojuegos de manera habitual, lo que representa un potencial reservorio de talento no tradicional. La estrategia también responde a que solo una minoría de controladores posee títulos universitarios convencionales.

MÔs allÔ de lo innovador, el enfoque revela un cambio estructural en el mercado laboral aeronÔutico. La industria comienza a priorizar habilidades prÔcticas por sobre credenciales formales, en un intento por acelerar los tiempos de incorporación sin comprometer la calidad operativa.

Sin embargo, el desafío sigue siendo significativo. La alta tasa de abandono durante la formación y la presión del entorno laboral limitan el impacto inmediato de cualquier política de reclutamiento. En ese sentido, atraer nuevos perfiles puede ser solo una parte de la solución, mientras que la retención y las condiciones de trabajo seguirÔn siendo factores determinantes.

La medida también expone una tensión mÔs amplia: el crecimiento sostenido del trÔfico aéreo frente a la capacidad del sistema para sostenerlo. De no resolverse, el déficit de controladores podría traducirse en mayores demoras, costos operativos mÔs altos y riesgos para la eficiencia del transporte aéreo en uno de los mercados mÔs dinÔmicos del mundo.