La secretaria general de ACHET —entidad clave del sector turÃstico, que está cumpliendo 80 años de actividad— abordó los desafÃos provocados por la irrupción tecnológica, el rol del canal de distribución y la necesidad de modernizar el relato de la industria.
En un contexto marcado por cambios tecnológicos, tensiones globales y nuevas exigencias del mercado, el turismo chileno enfrenta una etapa de redefinición. Asà lo planteó Lorena Arriagada, secretaria general de ACHET, en una extensa conversación donde analizó el presente y futuro del sector, el rol de los gremios y la urgencia de evolucionar hacia una industria más sofisticada y estratégica.
Desde Santiago, en vÃsperas de Semana Santa, la dirigenta gremial abordó además el esperado regreso del congreso del sector, la necesidad de fortalecer el liderazgo gremial y el impacto de iniciativas como Transforma Turismo.
¿Cómo enfrenta el canal de distribución turÃstico los cambios tecnológicos actuales, especialmente con la inteligencia artificial?
Estamos viviendo un cambio que nadie puede negar. Hace 25 años se pensaba que internet iba a hacer desaparecer a las agencias de viaje, y hoy algunos creen que la inteligencia artificial podrÃa hacer lo mismo. Pero lo que vemos es lo contrario: hoy más que nunca se necesita asesorÃa humana. Frente a crisis, conflictos o imprevistos, quienes cuentan con un agente de viajes tienen mejores herramientas para reaccionar. Nuestro desafÃo es asumir que nuestro rol se fortalece y que debemos agregar valor en esta nueva etapa.
¿Cuál es el principal desafÃo que enfrenta hoy el sector?
DirÃa que es descubrir ese nuevo valor. Es como aprender a andar en bicicleta de nuevo, pero con tecnologÃa distinta. No todos se van a adaptar al mismo ritmo, pero la industria ya está en ese proceso. Además, como gremio, tenemos el desafÃo de modernizarnos, incorporar nuevas generaciones y transmitir la importancia del asociativismo.
¿Qué rol juega el fortalecimiento gremial en este escenario?
Es clave. Hoy muchos gremios tienen debilidades en gobernanza porque no cuentan con estructuras profesionales. Por eso estamos impulsando capacitaciones para lÃderes gremiales a nivel nacional, abordando temas como compliance, legislación y responsabilidades directivas. Si queremos incidir en polÃticas públicas, necesitamos interlocutores preparados.
ACHET prepara un nuevo congreso tras varios años. ¿Qué relevancia tendrá?
Es un hito. El último fue en 2019 y ahora retomamos con el 42° congreso en Arica y Parinacota, entre el 29 de agosto y el 1 de septiembre. Buscamos reunir a los principales tomadores de decisión del sector para construir una hoja de ruta conjunta para el turismo en Chile. Además, queremos poner en valor destinos que han estado más rezagados, como el norte del paÃs.
¿Por qué elegir Arica como sede?
Porque es una región estratégica y con gran potencial. Tiene nueva infraestructura, conectividad, oferta hotelera y atractivos únicos como el lago Chungará, el altiplano y su riqueza cultural. Queremos reactivar su posicionamiento turÃstico y demostrar que puede integrarse con fuerza al portafolio nacional.
¿Cómo evalúa el posicionamiento actual del turismo chileno?
Tenemos un problema de relato. Sabemos que el turismo es importante, que aporta empleo y recibe millones de visitantes, pero no hemos logrado demostrar su valor estratégico con la fuerza suficiente. Nos falta medir mejor, tener indicadores más sólidos y hablar el mismo lenguaje que otras industrias como la minerÃa o la construcción.
¿Qué cambios son necesarios en esa lÃnea?
Debemos replantear cómo medimos el impacto del turismo. No basta con hablar del PIB o del número de turistas. Hay que incorporar variables como el aporte a las comunidades, la sostenibilidad y la calidad del desarrollo territorial. Si queremos atraer inversiones y decisiones estratégicas, necesitamos datos más robustos.
Chile ha recibido múltiples reconocimientos internacionales por su naturaleza. ¿Es suficiente?
No; la naturaleza es un activo que ya tenemos, pero no lo creamos nosotros. El desafÃo es qué valor agregado le damos. Si no avanzamos en calidad, sostenibilidad y desarrollo de servicios, otros destinos nos pueden superar. Ahà tenemos una tarea pendiente importante.
¿Qué rol cumple Transforma Turismo en este proceso?
Ha sido una instancia clave de articulación público-privada durante los últimos 10 años. Ha permitido generar una hoja de ruta, impulsar productos como el astroturismo o el enoturismo, y mantener una visión de largo plazo más allá de los gobiernos. Ahora el desafÃo es darle continuidad, evitar que ese trabajo quede archivado y evolucionar hacia una institucionalidad más robusta.
¿Cómo proyecta el futuro del turismo en Chile?
Con mucho potencial, pero también con grandes desafÃos. Tenemos que ser autocrÃticos, innovar, profesionalizar nuestros gremios y construir un relato sólido. El turismo no va a desaparecer, al contrario, se va a fortalecer. Pero depende de nosotros cómo nos adaptamos y qué valor somos capaces de generar.

