El turismo caribeño alcanzó los 35 millones de visitantes en 2025, superando niveles prepandemia. La región proyecta un crecimiento sostenido para 2026, con el mercado sudamericano como uno de sus principales motores.
El turismo en el Caribe confirmó su recuperación y consolidó una nueva etapa de crecimiento durante 2025, con un total estimado de 35 millones de visitantes internacionales, lo que representa un incremento del 2,5% respecto al año anterior, según datos de la Organización de Turismo del Caribe (CTO).
El desempeño del sector no solo permitió superar los niveles previos a la pandemia, sino también evidenciar la resiliencia de la región frente a un escenario global marcado por tensiones económicas, desafíos climáticos y cambios en los patrones de consumo.
Uno de los datos más relevantes del informe es el fuerte crecimiento del mercado sudamericano, que registró un aumento del 23,7% en las llegadas, aportando cerca de 2,4 millones de turistas al Caribe. Este avance posiciona a la región como el mercado emisor de mayor dinamismo, impulsado por mejoras en la conectividad aérea y campañas de promoción específicas.
En contraste, mercados tradicionales como Estados Unidos —que se mantuvo como el principal emisor con 17 millones de visitantes— mostraron un comportamiento más irregular, mientras que Canadá y Europa registraron caídas del 5,3% y 3,3%, respectivamente, afectadas por el aumento en los costos de viaje.
Aliyyah Shakeer, directora de investigación de la CTO, destacó que el crecimiento responde a una combinación de factores, entre ellos las inversiones en infraestructura, el fortalecimiento de la promoción turística y la diversificación de la oferta.
Destinos como Curazao y San Vicente y las Granadinas lideraron el crecimiento, apostando por productos turísticos diferenciados y nuevas experiencias, lo que permitió ampliar la competitividad regional.
El comportamiento del año mostró una recuperación progresiva tras un inicio más débil, con repuntes significativos en el segundo y tercer trimestre, y picos de demanda en marzo, julio y diciembre.
El segmento de cruceros volvió a posicionarse como uno de los principales motores del turismo caribeño, con un crecimiento del 5,2% y un total de 35,5 millones de visitas, superando ampliamente los niveles de 2019. Bahamas se consolidó como líder del segmento, con cifras récord.
En el ámbito hotelero, los resultados fueron más moderados. Si bien la ocupación promedio descendió levemente al 63,7%, el aumento en la tarifa diaria permitió mejorar los ingresos por habitación disponible, reflejando una estrategia orientada a la rentabilidad.
De cara a 2026, la CTO proyecta un crecimiento de entre el 3% y el 4% en turistas de estadía y hasta un 7% en el segmento de cruceros, en un contexto que sigue marcado por la incertidumbre global.

