El proyecto busca fortalecer el turismo patrimonial y comunitario en la comuna de Colchane. Las nuevas instalaciones fueron desarrolladas con participación de la comunidad aymara y criterios de respeto al entorno natural.
Las Termas de Enquelga, ubicadas al interior del Parque Nacional Volcán Isluga, en la comuna de Colchane, contarán con nuevas instalaciones tras la ejecución de un proyecto de mejoramiento orientado a fortalecer el turismo patrimonial y comunitario en el altiplano chileno.
La inauguración de las obras fue el viernes luego de un proceso de trabajo iniciado en 2022 entre la Corporación Nacional Forestal (CONAF), la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (CONADI) y la comunidad local de Enquelga.
La iniciativa fue financiada por CONADI y ejecutada técnicamente por CONAF, incorporando criterios arquitectónicos adaptados al paisaje y a las condiciones climáticas del altiplano, además de un proceso de coordinación permanente con la comunidad indígena del sector.
El proyecto incluyó el rediseño arquitectónico de las instalaciones, la obtención de autorizaciones sectoriales y la participación de los habitantes de Enquelga, cuyos conocimientos tradicionales fueron considerados en el diseño final.
La directora regional de CONAF, Natalia Ortega, destacó que el proyecto representa un modelo de gestión colaborativa en áreas protegidas.
“La inauguración de estas obras es el resultado de un diálogo permanente y de un trabajo conjunto con la comunidad de Enquelga. Nuestro objetivo ha sido mejorar la infraestructura respetando la cosmovisión local y el valor ambiental del Parque Nacional Volcán Isluga”, señaló.
Por su parte, la administradora del parque, Ángela Troncoso, indicó que el mejoramiento de las termas tiene un profundo significado para la gestión del área protegida. “Las termas forman parte de la historia y de la vida del territorio. Era fundamental que este proyecto se desarrollara de manera participativa, respetando la cultura aymara y el equilibrio del ecosistema altiplánico”, afirmó.
Las obras contemplaron el retiro de estructuras antiguas y la construcción de un nuevo núcleo de camarines, diseñado con materiales que se integran al entorno natural y que mejoran las condiciones de uso para visitantes y para la comunidad local, que participa en la gestión turística del lugar.

