Norteamérica se prepara para el mayor Mundial de la historia

Estados Unidos concentrará 78 de los 104 partidos del Mundial 2026 y espera un fuerte derrame económico. El evento movilizará 1,3 millones de visitantes internacionales, pero enfrenta tensiones políticas y barreras migratorias.

Norteamérica se alista para recibir la Copa del Mundo más grande de la historia, con un formato ampliado de 48 selecciones y 104 partidos. El torneo, que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá, movilizará aproximadamente 1,3 millones de visitantes internacionales, quienes permanecerán en promedio 12 días y gastarán cerca de US$ 7.500 millones, según estimaciones citadas en un completo análisis por Travel Weekly.

En Estados Unidos, donde se jugarán 78 encuentros, la FIFA y la Organización Mundial del Comercio proyectaron un impacto económico superior a los US$ 30.000 millones. Los organizadores estiman que el 40 % de los asistentes provendrá del exterior, lo que abre una ventana estratégica para destinos turísticos, hoteles, aerolíneas, operadores y comercios en todo el país.

La demanda de entradas fue calificada como “sin precedentes” por la FIFA, que recibió más de 500 millones de solicitudes durante el período inicial de inscripción. Los precios reflejan ese interés: el valor promedio de una entrada de fase de grupos rondó los US$ 433, mientras que en reventa los montos superan con frecuencia los cuatro dígitos.

Empresas especializadas ya lanzaron paquetes premium. La firma On Location Experiences, socio oficial de hospitalidad de la FIFA, comercializa programas que incluyen experiencias gastronómicas, accesos exclusivos y ubicaciones preferenciales. Los precios para un solo partido en Estados Unidos oscilan entre US$ 1.400 y US$ 4.950 por persona, mientras que los paquetes para múltiples encuentros pueden superar los US$ 60.000.

Hoteles en ciudades sede también ajustaron tarifas. Un análisis citado por Travel Weekly señala que los precios en días de partido aumentaron más de 300 % respecto a tarifas habituales. Algunos establecimientos ofrecen incluso alquileres completos del hotel para grupos privados.

El Mundial representa una oportunidad clave para el turismo receptivo estadounidense, especialmente tras un 2025 en el que el ingreso de visitantes internacionales cayó 5,7 %, según la consultora Oxford Economics. El retroceso estuvo vinculado a tensiones diplomáticas y políticas migratorias más restrictivas.

Entre las medidas que generaron controversia figuran el aumento de tasas de visado, propuestas para cobrar US$ 100 a visitantes extranjeros en parques nacionales y exigencias de entregar historiales de redes sociales para trámites migratorios.

No obstante, autoridades del sector turístico destacaron iniciativas destinadas a facilitar el ingreso durante el torneo, como el sistema prioritario de citas para visas denominado FIFA PASS y la expansión de procesos digitales en aeropuertos.

Analistas en gestión de riesgos advirtieron que la Copa del Mundo será observada de cerca por la comunidad internacional, particularmente de cara a futuros eventos como los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. La logística migratoria y la capacidad de transmitir una imagen de país abierto y acogedor serán factores determinantes.