Fedetur y Hoteleros de Chile advierten que la inseguridad ya afecta la llegada de turistas extranjeros, en plena temporada alta. Críticas también apuntan a recorte histórico en promoción internacional.
La reciente advertencia de la embajada de Argentina sobre robos y delitos en territorio chileno encendió las alarmas entre los gremios turísticos nacionales, que ven con preocupación cómo la inseguridad comienza a erosionar la imagen de Chile como destino confiable y seguro, justo en pleno inicio de la temporada alta.
En un contexto de creciente flujo de visitantes trasandinos —principalmente hacia destinos como La Serena, Reñaca, Viña del Mar y Valparaíso—, el consulado argentino en Santiago difundió a través de redes sociales una serie de recomendaciones de seguridad para sus ciudadanos, incluyendo evitar pagos en efectivo, no aceptar ayuda en caso de pinchazos de neumáticos, y usar estacionamientos privados.
La advertencia no pasó desapercibida para la Federación de Turismo de Chile (Fedetur), que criticó duramente la falta de acción del Gobierno para garantizar condiciones mínimas de seguridad. “Hoy están circulando por el país miles de turistas, además de familias chilenas en vacaciones. El Gobierno tiene la responsabilidad de responder hasta el final de su mandato, garantizando condiciones de seguridad para todos”, declaró la presidenta ejecutiva del gremio, Mónica Zalaquett, en entrevista con Radio Agricultura.
Zalaquett advirtió que algunos hechos impactan directamente en la imagen internacional del país. “La seguridad era un atributo de Chile. Hoy nos ven como un país latinoamericano más. Cuando la inseguridad se instala como un factor de riesgo, el daño es inmediato”, afirmó.
El presidente de Hoteleros de Chile, Alberto Pirola, fue en la misma línea: “Estamos viendo una baja en la llegada de turistas extranjeros, y la inseguridad es un factor determinante”. Además, apuntó a otros problemas estructurales como la gestión deficiente de parques nacionales y la falta de inversión en infraestructura turística.
Ambos gremios coincidieron en señalar que la falta de promoción internacional agrava aún más la situación. Chile contará este 2026 con un 30% menos de presupuesto para promoción turística, una reducción inédita.
La preocupación es compartida por actores del sector privado, que alertan sobre una pérdida de competitividad regional en momentos donde Chile debería reforzar su presencia global.

