La región dará un paso más en la transformación de su infraestructura cultural y turística con la ampliación de su red de museos interactivos, gracias a una inversión de $500 millones del Gobierno Regional.
La iniciativa busca fortalecer la educación y el turismo mediante la creación de nuevas salas digitales en las localidades de Copiapó, Caldera, Vallenar y Chañaral, que se sumarán a los espacios interactivos ya instalados en Freirina, Alto del Carmen y Tierra Amarilla.
El proyecto, que se ejecutará en cuatro años bajo la dirección del Instituto de Tecnología para la Innovación en Salud y Bienestar (ITiSB) de la Universidad Andrés Bello, tiene como objetivo beneficiar a más de 58.000 estudiantes y a turistas que visitan la zona, utilizando herramientas tecnológicas como la realidad virtual, aumentada y contenidos digitalizados del patrimonio regional.
Desde su inicio en 2023, el programa ha logrado establecer nuevos puntos de interés en comunas que históricamente han contado con una oferta turística limitada. Estos museos interactivos han sido especialmente útiles para las escuelas, proporcionando recursos tecnológicos que facilitan el aprendizaje y refuerzan el conocimiento sobre la historia y cultura local.
Las nuevas salas ofrecerán contenidos diferenciados y profundizarán en distintos aspectos del patrimonio regional. En Copiapó, se abordará el patrimonio arqueológico y minero; en Vallenar, la memoria cultural y biológica del valle del Huasco; en Chañaral, la historia minera y los pueblos originarios; y en Caldera, la riqueza paleontológica. Además, estos espacios estarán interconectados a través de una red regional que facilitará el intercambio de piezas digitalizadas y la conexión con museos patrimoniales como el Museo Regional de Atacama.
El proyecto no solo busca enriquecer la experiencia educativa, sino también potenciar el turismo, mediante la promoción de las nuevas instalaciones y la implementación de estrategias de mediación educativa. La Universidad Andrés Bello proyecta un aumento del 30% en las visitas escolares, consolidando a Atacama como un destino culturalmente enriquecido y asociado al patrimonio, la ciencia y la tecnología.

