JetSmart refuerza su liderazgo regional con foco en la integración Chile–Argentina

El CEO de la empresa, Estuardo Ortiz, destacó que Chile se consolidó como un caso de éxito del modelo ultra low cost, con 1,2 vuelos per cápita al año, muy por encima del promedio regional. 

En diálogo con Rèport, el CEO de JetSmart, Estuardo Ortiz, repasó el crecimiento de la aerolínea en la Argentina, los planes de ampliar la conectividad desde ciudades del interior hacia Chile y Brasil, y las iniciativas de sustentabilidad que incluyen aviones más eficientes y alianzas con fundaciones ambientales y sociales en toda Sudamérica.

Chile ostenta una de las mayores tasas de vuelo por habitante del continente. ¿Existe un modelo chileno de desarrollo de la aeronavegación? ¿Y más particularmente en el segmento del mercado low-cost?

Chile es un caso de éxito que demuestra cómo políticas de cielos abiertos, la expansión de aerolíneas de bajo costo como JetSmart y un crecimiento económico sostenido pueden transformar la manera de volar. El país registra hoy cerca de 1,2 vuelos per cápita al año, frente al 0,45 % en promedio en la región, reflejo de la adopción del modelo ultra low cost. Allí donde llegamos con JetSmart, los precios bajan: en Chile, el ticket promedio se redujo en torno a un 40 % desde nuestra entrada en 2017, según cifras de la industria. Y cuando el precio baja, la demanda se dispara: uno de cada cinco de nuestros pasajeros vuela por primera vez. 

¿Cuál es el balance que hace JetSmart de su presencia en Argentina y de las rutas que conectan ambos países?

El balance es muy positivo. En menos de un año, en la Argentina nos consolidamos como el segundo operador aéreo del país, con un 24 % de participación de mercado y más de 11 millones de pasajeros transportados desde 2018. Hoy tenemos 15 aviones en operación, que serán 17 al cierre del año, y eso nos permite no solo crecer en el mercado doméstico, sino también reforzar las conexiones con Chile. La ruta Buenos Aires–Santiago sigue siendo uno de los corredores más dinámicos de la región, pero también hemos ampliado la conectividad desde ciudades del interior argentino, como Mendoza y Córdoba, para que más pasajeros puedan volar de manera directa entre ambos países sin pasar por Buenos Aires, incluso a países como Brasil. Para nosotros, la integración regional es clave.

¿Qué rutas entre Chile y la Argentina han mostrado mayor crecimiento en demanda este año?

Claramente, Buenos Aires–Santiago sigue marcando la pauta en cuanto a volumen y crecimiento de demanda, es un verdadero puente aéreo entre dos capitales. Pero no es la única. Mendoza–Santiago ha tenido un crecimiento sostenido, impulsada por el turismo, el vino y los negocios; y Córdoba–Santiago también muestra un alza importante porque descentraliza la conectividad. Ese es un sello nuestro: no concentrar todo en las capitales, sino abrir más rutas directas que acerquen las regiones de Argentina y Chile.

¿Tienen prevista la apertura de nuevas rutas o el aumento de frecuencias entre Chile y la Argentina en el corto plazo?

Sí, y ya lo estamos haciendo. En el último año, aumentamos cerca de un 80 % las frecuencias en la Argentina, y buena parte de esa capacidad se refleja en rutas hacia Chile. La más clara es Buenos Aires–Santiago, donde hemos reforzado operaciones, pero también Mendoza–Santiago, que es cada vez más demandada. Y lo importante es que no se trata solo de sumar vuelos, sino de dar más alternativas al pasajero. Tenemos la flota más joven de Sudamérica, con 49 aviones Airbus A320 y A321, y eso nos da flexibilidad para ajustar frecuencias de acuerdo a la demanda. En el corto plazo, vamos a seguir creciendo en la conectividad binacional porque vemos un mercado con mucho potencial de desarrollo.

¿Hay planes para incorporar nuevas bases operativas o reforzar presencia en ciudades del interior argentino?

Nuestra apuesta en la Argentina es clara: más conectividad federal y más conexiones internacionales directas desde las provincias. Ya estamos volando desde Comodoro Rivadavia, Bariloche o San Martín de los Andes hacia destinos regionales como Chile o Brasil, sin necesidad de pasar por Buenos Aires. En paralelo, seguimos sumando flota: pasamos de 8 a 15 aviones en menos de un año y llegaremos a 17 al cierre de 2025. Eso nos permite reforzar ciudades del interior y abrir nuevas oportunidades para conectar con más países. Creemos que la descentralización es clave: cuando una ciudad del interior argentino tiene un vuelo directo a Santiago, no solo se facilita el turismo, también se abre la puerta a negocios, integración cultural y desarrollo regional.

En materia de sustentabilidad, ¿qué iniciativas está impulsando JetSMART en Chile y en la Argentina?

JetSMART impulsa una estrategia integral en todos los países donde opera, basada en la eficiencia ambiental, la innovación y el compromiso social. La compañía ha incorporado aviones Airbus A320neo y A321neo, que reducen en un 20% el consumo de combustible y en un 50% la huella acústica, lo que equivale a evitar más de 12.000 toneladas de CO₂ por avión al año. Además, implementa programas de reciclaje a bordo y digitalización de procesos para disminuir el uso de papel y materiales desechables, avanzando hacia una mayor circularidad en sus operaciones. A esto se suma su compromiso con la biodiversidad, reflejado en las colas de sus aeronaves con especies emblemáticas de Sudamérica y en alianzas con fundaciones dedicadas a la conservación, como Temaikén en Argentina, el Centro de Conservación Cetácea en Chile, Yunkawasi en Perú y Fundación Natura en Colombia. En el ámbito social, destaca el trabajo conjunto con Fundación Amtena en Argentina para trasladar médicos a comunidades aisladas, así como el transporte gratuito de equipos especializados en situaciones de emergencia. Todas estas iniciativas se complementan con el programa SMART Fuel, certificado bajo la norma internacional ISO 50001, que optimiza la eficiencia energética y reduce el impacto ambiental de sus operaciones.