Empresarios destacan el aumento de turistas en Quillón y Cobquecura, pero advierten cambios en los hábitos de estadía y una caída en la ocupación hotelera.
Con el cierre de la temporada estival, el sector turístico de Ñuble evalúa los resultados del verano 2025. Si bien la llegada de turistas a comunas como Quillón y Cobquecura aumentó, la menor duración de las estadías y la baja en la ocupación hotelera han generado inquietud en el sector.
Según empresarios turísticos de Cobquecura, la segunda quincena de enero y el mes de febrero fueron positivos en términos de afluencia, gracias a las buenas condiciones climáticas, que atrajeron a más visitantes. Sin embargo, se detectó un cambio en los patrones de estadía: los turistas, que solían permanecer entre cuatro y cinco días, ahora acortan su visita a un máximo de tres noches y realizan reservas con poca anticipación.
En Quillón, la situación fue similar. El presidente de la Cámara de Turismo local, Andrés Paquien, señaló que, pese a un alto flujo de visitantes, la ocupación hotelera solo alcanzó el 60%. “Comparando con 2023, estuvimos prácticamente igual. Creemos que la reducción del presupuesto familiar para vacaciones es un factor clave en esta tendencia”, explicó.
A pesar de la baja en pernoctaciones, Quillón mantuvo un gran nivel de visitantes. Según datos del municipio, la comuna recibió 850 mil turistas durante la temporada y la Laguna Avendaño se consolidó como su principal atractivo, con más de 76 mil visitantes. “Nuestra laguna es el único balneario municipal y el principal punto turístico de la comuna”, destacó el alcalde Felipe Catalán.
El balance deja desafíos para el sector, que deberá adaptarse a los cambios en los hábitos de consumo y estadía de los turistas para las próximas temporadas.