Gremios turísticos exigen solución al deterioro de rutas en Torres del Paine

Empresarios del sector alertan sobre los riesgos y costos que genera el mal estado de los caminos en el parque. Piden pavimentación y medidas concretas para garantizar la seguridad de turistas y operadores.

La situación del Parque Nacional Torres del Paine vuelve a generar preocupación en los gremios del turismo de la Región de Magallanes. En plena temporada alta, empresarios y operadores advierten que el estado de los caminos del parque es insostenible, afectando no solo la seguridad de los visitantes, sino también la experiencia turística y la competitividad del destino a nivel internacional.

El deterioro de la ruta Y-290 y de los caminos interiores del parque ha generado reclamos por parte de turistas, quienes ven afectada su experiencia en uno de los destinos más icónicos de Chile. La falta de mantenimiento adecuado y la rápida erosión de las vías han convertido el trayecto hacia Torres del Paine en una travesía accidentada, obligando a las empresas turísticas a asumir grandes costos de reparación.

Sara Adema, gerente de la Asociación de Hoteles y Servicios Turísticos de Torres del Paine, dijo a la prensa local que es “impresentable la condición de los caminos. Año a año la situación empeora, y la mantención actual no dura más de dos o tres días. Exigimos que se priorice la pavimentación no solo de la Y-290, sino también de los caminos internos, porque la erosión impide un mantenimiento efectivo”.

Según reportes, el impacto del mal estado de las rutas ha llegado incluso a los mayoristas internacionales, quienes han comenzado a retirar a Torres del Paine de sus paquetes turísticos. La razón: las quejas de los viajeros y la falta de seguridad vial. “Cada vez son más las agencias extranjeras que prefieren evitar este destino. No es solo un problema de imagen, sino de seguridad para quienes llegan desde distintos lugares del mundo y se encuentran con caminos intransitables”, explicó Adriana Aguilar, gerente de la Cámara de Turismo de Última Esperanza.

Si bien existe un plan de pavimentación dentro del marco del Plan de Zonas Extremas, la demora en su ejecución preocupa a los gremios del turismo. Según los empresarios, la mantención actual es insuficiente, ya que solo permite condiciones aceptables por un corto período antes de que las rutas vuelvan a deteriorarse.