Enoturismo Chile, Corfo y organismos públicos y académicos abrieron la 5ª edición del Catastro Nacional de Enoturismo.
Enoturismo Chile lanzó la 5ª edición del Catastro Nacional de Enoturismo, el principal instrumento de medición del sector, que permite dimensionar con datos concretos cómo evoluciona la industria, dónde están sus avances y qué desafÃos quedan por resolver.
El proceso 2026 está organizado por Enoturismo Chile, la SubsecretarÃa de Turismo, la Universidad de Talca y el Observatorio de Enoturismo, y convoca a todas las viñas abiertas al turismo a participar del levantamiento. La recolección de información contará además con el apoyo de estudiantes de IngenierÃa en Administración de Empresas de la Universidad de La Serena, quienes acompañarán a las viñas durante el proceso, reforzando el componente de seguimiento y asistencia para mejorar la tasa de respuesta.
Más que un registro, el catastro funciona como una radiografÃa estratégica: recopila datos sobre oferta, demanda, capital humano, infraestructura, gestión y comercialización, y se ha consolidado como una herramienta clave para orientar decisiones tanto del sector público como del privado. En la práctica, permite identificar brechas en profesionalización, digitalización, infraestructura, sustentabilidad y comercialización, además de caracterizar mejor al visitante y visibilizar el impacto económico del enoturismo en los territorios.
Los antecedentes más recientes confirman que el sector se mantiene en expansión. La edición anterior registró 219 viñas abiertas al turismo en el paÃs, un alza del 5% respecto de 2023. También evidenció una oferta en plena renovación: 66% de las áreas de enoturismo tenÃa menos de 10 años y 39% menos de cinco, un dato que sugiere un mercado en construcción constante, con nuevas experiencias, infraestructura y propuestas de valor.
El catastro previo también relevó tendencias que hoy marcan el estándar del enoturismo chileno: más del 70% de las viñas incorpora experiencias gastronómicas, alrededor de 90 cuentan con certificaciones de sustentabilidad, y la asociatividad con rutas del vino y gremios vitivinÃcolas creció con fuerza, acumulando un aumento de 160% desde 2016.
El contexto internacional, además, juega a favor. En la industria se reconoce que el turismo del vino se ha convertido en una vÃa concreta para diversificar la oferta turÃstica, impulsar el desarrollo local y conectar al visitante con el territorio y su cultura productiva. En paralelo, las proyecciones de mercado refuerzan el potencial del segmento: según estimaciones citadas por los organizadores, el turismo del vino podrÃa seguir expandiéndose con fuerza hacia 2030, lo que vuelve aún más relevante que Chile mida, compare y tome decisiones con información actualizada.
Para facilitar la participación, el levantamiento 2026 incorpora mejoras operativas: el instrumento fue unificado en una sola encuesta, con un sistema de respuesta más ágil y menor tiempo requerido. La recopilación será mediante encuesta online, con seguimiento personalizado del equipo técnico y de los estudiantes que contactarán directamente a las viñas que cumplen criterios de apertura al turismo.
